Con el hombre, contra ti misma

Con el hombre, contra ti misma.

A los fieles laicos, a las personas consagradas y a los presbíteros de la Iglesia de Tánger.

levantateVolvía de Judea a Galilea. Era casi mediodía, y Jesús estaba agotado del camino. Llegó a un pueblo que se llamaba Sicar, cerca del campo que Jacob había dado a su hijo José. Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús se sentó junto al pozo. Una mujer de Samaría llegó a sacar agua[1].

Queridos: He de suponer que bajo el sol de aquel mediodía Jesús recibió de la mujer el agua que había pedido para beber, y se puede pensar razonablemente que ella, regresó al pueblo llevando el corazón lleno de palabras ardientes, y lleno su cántaro de agua. Pero lo novedoso de aquel mediodía no fue el pozo ni fue el agua; inesperado y asombroso fue el encuentro de Jesús con la mujer.

“Agotado del camino”:

Un vidente de ojos limpios para entrar en el misterio de Jesús de Nazaret, describió así el camino de Cristo desde Dios a la muerte: “Él, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, haciéndose uno de tantos. Así, presentándose como simple hombre, se abajó, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz[2]. El amor ha puesto a Dios contra sí mismo[3].

Hemos leído lo que el apóstol dejó escrito, hemos orado muchas veces con sus palabras, las hemos oído en nuestras celebraciones litúrgicas, y puede que, de tanto leer y recitar y oír, hayamos aprendido a ignorar lo que las palabras significan, y hayamos transformado en ideología el cansancio de Jesús, su angustia, sus lágrimas, su sudor de sangre, su soledad, su agonía, el increíble infierno de su muerte.

Por eso, para evitar ideologías sin cuerpo y sin espíritu, necesitamos sumergirnos en los evangelios y en la liturgia, en la palabra que Jesús nos dejó por los caminos de su vida, y en la celebración que a nosotros nos permite recorrerlos con él.

Antes de aventurarnos en el misterio de la cruz, necesitamos acercarnos al misterio del pozo: “Jesús, agotado del camino, se sentó sin más junto al pozo[4].

Cuando de alguien se dice que está “agotado”, se quiere decir que se ha vaciado, que ha consumido todas sus energías; y aquel “se sentó sin más junto al pozo”, se nos hace memoria de amarguras y caídas en un largo Vía crucis más que de un descanso sereno junto a un manantial de agua fresca.

Agotado”: ¡Qué largo el camino desde el cielo a la cruz! ¡Qué penoso el camino desde el Padre a la samaritana! ¡Qué incierto el camino desde Dios hasta nosotros!

Hay vendedores de humo que presentan la encarnación como una ficción, un juego, un mito, un ejercicio de magia divina, y que se hacen voceros de un Dios que no pasa de ser una idea acaramelada de amor romántico para incapaces de asumir el riesgo de la vida, la responsabilidad de la libertad, y la verdad de la propia finitud.

Nuestro Dios, el que reconocemos revelado en Cristo Jesús, es un Dios “agotado del camino”. No hace trampa en el juego: Su encarnación, porque lo es de verdad, es anonadamiento y empobrecimiento, es ocultamiento, sometimiento y abajamiento, es desprotección y opción por la debilidad… La encarnación de Dios es enclaustramiento en un seno, nacimiento en humildad y pobreza, vida en pobreza y humildad, muerte en inefable caridad, en humildad consumada, en pobreza radical… La encarnación es amor hasta la muerte. ¡El amor ha puesto a Dios contra sí mismo![5]

“¡Agotado del camino!”, así verás a tu Dios, sea que lo contemples junto al pozo de Sicar, sea que lo mires levantado en alto en el mediodía ardiente de la cruz.

“¡Agotado del camino!”, así te esperará tu Dios cuando vayas al pozo a sacar agua para tu sed. Allí conocerás “el don de Dios”, conocerás al que te pide de beber, y tú le pedirás a él, y él te dará agua viva.

Encuentros junto al manantial:

Por vocación y por gracia somos Iglesia de Cristo en Marruecos, una Iglesia de “forasteros y emigrantes”, integrada por familias asentadas en Marruecos, muchas de ellas durante varias generaciones, y también por funcionarios, estudiantes, voluntarios, desplazados, personas consagradas, y sacerdotes a los que ha sido encomendada la cura pastoral de las pequeñas comunidades locales.

Como Iglesia, nos esforzamos por ser en esta tierra testigos del evangelio y presencia viva de Cristo.

Como él, sus discípulos se hacen siervos de la compasión, hijos de la misericordia, y son muchos los hombres y mujeres en esta Iglesia que lo han dejado todo para hallarse, bajo el sol ardiente de un mediodía, en el lugar de encuentro con los sedientos de agua y de Dios.

Desde hace años, al pueblo de los pobres que conocíamos asentado en el lugar, se ha unido un pueblo en tránsito, hombres y mujeres que han dejado su mundo, su entorno familiar y cultural, sus raíces, para hacerse huéspedes de la incertidumbre y la precariedad, expertos en sueños rotos. Es éste un pueblo joven, que hace su travesía del desierto, probado por una sed que devora a un tiempo alma y cuerpo de sus gentes.

Desde hace años, nuestra Iglesia se siente interpelada por esta dolorosa realidad, por el clamoroso silencio de los pobres, y ha buscado caminos para el encuentro con estos hijos tan queridos y tan necesitados.

El Espíritu de Jesús nos ha llevado a un camino en el que son reales las lágrimas, el sufrimiento, la violencia y la muerte, y son realmente posibles la ternura y la alegría. En ese camino no se nos permite ser meros espectadores, sino que, ungiéndonos, el Espíritu nos pide “llevar a los pobres la buena noticia”. El Espíritu te ha ungido, Iglesia de Tánger, para hacer posible “junto al manantial” tu encuentro con los sedientos.

Tú contra ti misma:

Dios contra Dios: Ésa parece ser la regla que rige las opciones divinas con relación al hombre. Cristo se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza; se hizo sediento para que pudiésemos apagar en él nuestra sed; se entregó a la muerte para que pudiésemos tener vida eterna; se hizo maldición para que en él fuésemos bendecidos con toda clase de bienes espirituales y celestiales.

Todo eso se puede ver místicamente significado en la expresión: “Jesús, agotado del camino, se sentó sin más junto al pozo”.

No estaba allí para dar razón de lo justa que es la situación de miseria en que nos hallamos los sedientos; no se ha sentado sobre aquella fuente para defender la inocencia de Dios en nuestra historia de sufrimientos, injusticias, violencia, opresión y muerte; no comparece ante la humanidad para justificar protocolos divinos de justicia. Está allí, en el pozo y en la cruz, agotado y sediento, Dios contra Dios, sencillamente para dar de beber, para que la humanidad sedienta lleve dentro de sí una fuente de agua que salta hasta la vida eterna.

No busques otro camino, no sigas otro ejemplo, no escuches a otro maestro: Tú, que eres gracia de Dios para el mundo, estás llamada a ser el cuerpo agotado y sediento de Cristo que, para los pobres, se hace surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.

El poder entiende de intereses, de beneficios, de propiedad, y necesita fronteras y vallas que los protejan. El poder no puede negarse a sí mismo.

Pero tú, que eres gracia, regalo, don de Dios, estás llamada a ser Iglesia contra ti misma, lejos del poder y cerca de los pobres, como está cerca de ti Jesús de Nazaret, como encuentras preparado cada día para ti el pan de la Eucaristía, como una madre está cerca del hijo de sus entrañas. Tú contra ti misma, hasta perderte por los pobres para quienes te ha ungido y enviado tu Señor.

No se acercarán a ti si no los acoge tu corazón antes de que oigan tus palabras. Es en tu corazón donde has de darles un nombre que te disponga a recibirlos. Puedes nombrarlos desde su necesidad o desde tu fe. Según la necesidad serán hambrientos, sedientos, desnudos, desahuciados, enfermos, extranjeros, encarcelados. Para tu fe serán siempre tus hermanos, el cuerpo misterioso y sufriente del Señor a quien tú amas, los hijos a quienes Dios te envía porque son sus predilectos.

En camino hacia la Pascua:

Así, con el hombre y contra ti misma, llevando el evangelio a los pobres, harás presente en el mundo el reino de Dios, recorrerás tu camino hacia Cristo resucitado.

También para ese reino habrás de encontrar nombres que te lo acerquen al corazón, para que lo pidas, lo busques, lo acojas, lo anuncies, lo lleves a los amados de Dios.

En tu oración aprendiste que el de Dios es el reino de la verdad y la vida, es el reino de la santidad y la gracia, es el reino de la justicia, el amor y la paz[6].

Leyendo el evangelio, has visto que el reino de Dios llegaba a donde llegaba Jesús, e intuyes que hoy ha de llegar contigo a donde vayas tú.

De labios de Jesús has aprendido que ese reino es herencia reservada para los pobres[7], para los pequeños[8], para los humildes y sencillos[9]: sólo ellos pueden recibirlo. Dichosos ellos, que aciertan a entrar en un mundo donde Dios es el rey, y en el que “la vida social será un ámbito de fraternidad, de justicia, de paz, de dignidad para todos”.

Reino fecundo como semilla en tierra buena, pequeño como grano de mostaza, eficaz como fermento en la masa, deseable más que todos los bienes, ése es tu destino, ésa es tu misión: “Buscad ante todo el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás vendrá por añadidura”[10].

A quien os pregunte por lo que hacéis en el lugar de vuestra peregrinación, decidle que sois mensajeros del reino de Dios, decidle que lo lleváis con vosotros, decidle que ese reino, y la justicia que le es propia, es vuestra verdadera inquietud, es toda vuestra vida.

Si estás en camino hacia los pobres, los pequeños, los humildes y sencillos, estás en camino hacia la Pascua, vas por el camino que lleva a Cristo resucitado.

Feliz peregrinación, Iglesia de Cristo.

Tánger, 22 de marzo de 2014.

Sesión plenaria del Consejo pastoral.


[1] Cf. Jn 4, 3-7.

[2] Fil 2, 6-8.

[3] Cf. Benedicto XVI, Deus caritas est 10.

[4] Jn 4, 7.

[5] Cf. Benedicto XVI, Deus caritas est 10.

[6] Prefacio de la solemnidad de Jesucristo, rey del universo.

[7] Mt 5, 3.

[8] Mt 19, 14.

[9] Mt 11, 25-30.

[10] Mt 6, 33.

“El Señor es mi pastor»

pastorEn este domingo la Iglesia recuerda la elección de David y la curación de un ciego de nacimiento.

David y el ciego: dos vidas, dos experiencias de gracia, dos encuentros con el Dios de la salvación, y un salmo para expresar lo que cada uno de ellos lleva en el corazón: “El Señor es mi pastor, nada me falta”.

El relato de lo que David y el ciego vivieron, es anuncio de lo que esperamos vivir en la eucaristía, y da razón de lo que hemos vivido en nuestro bautismo.

Hoy, cada uno de nosotros recuerda agradecido su encuentro con la Luz de Dios en la “piscina del Enviado”, el encuentro con Cristo en la fuente bautismal.

Hoy, la comunidad de los bautizados, se dispone al encuentro con Cristo, luz del mundo, en el sacramento de la eucaristía.

Hoy, la Iglesia hace suyas las palabras del salmo para cantar, con David y con el ciego, la dicha renovada del encuentro con el Señor: “El Señor es mi pastor, nada me falta”.

Tú que has sido iluminado “en la piscina del Enviado”, puedes decir con verdad: _“El Señor me guía por el sendero justo… Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo”. El Señor, que va contigo, él es la luz que te ilumina.

Tú que reconoces a Cristo en la comunidad con la que celebras, en la palabra de la Escritura que escuchas, en el sacerdote que preside tu celebración, puedes decir con verdad: _“Tu bondad, Señor, y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término”.

Tú que te dispones a sumergirte en la luz, a comulgarla, puedes decir con verdad: _Señor, “ preparas una mesa ante mí… me unges con perfume y mi copa rebosa”.

Tú, Iglesia de Cristo, cuerpo de la Luz, has de llevar en la vida de tus hijos los frutos de la luz, que son bondad, justicia y verdad. Has de “soltar las cadenas injustas, desatar las correas del yugo, liberar a los oprimidos, quebrar todos los yugos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien ves desnudo y no desentenderte de los tuyos”.

Que todos conozcan tu casa, tu ajuar, tu pan, tu pasión por el que sufre, como tú has conocido la pasión de Dios por ti.

Que todos conozcan tu amor, y reconozcan por ti que Dios es su pastor.

Feliz domingo.

EXPOSICIÓN: MIRADAS A LA MIGRACIÓN

CARTELES_ÁREA_DE_MIGRACIONES2[1]

Queridos amigos y amigas, os adjunto el cartel de la exposición de fotografías MIRADAS A LA MIGRACIÓN: CAMINOS SUEÑOS, OBSTÁCULOS… que organiza el área de sensibilización de la Delegación de Migraciones de nuestra diócesis. Como se trata de una exposición itinerante que abarca cinco ciudades (Tánger, Martil, Tetuán, Larache y Asilah), rogamos hagáis la difusión necesaria en vuestros respectivos lugares. Para invitar a todos nuestros amigos, feligreses, comunidades, colaboradores, beneficiarios, simpatizantes… a que acudan a las respectivas inauguraciones y visiten la exposición. Podéis hacer más copias del cartel, incluso hacer reducidas para fotocopiar y difundir en los lugares que estiméis convenientes. Sensibilizar sobre un tema tan urgente como la emigración es tarea de todos, al encuentro del Cristo que padece en los emigrantes, un fuerte abrazo

Francisco Jiménez Maldonado

Secretario área de sensibilización

VÍA CRUCIS DE LOS NIÑOS

VÍA CRUCIS DE LOS NIÑOS CON SUS PAPÁS PREPARADO CON LA CATEQUISTA MARIA DEL MAR POSTIGO ORTEGA

Un año más el grupo de catequesis junto con sus madres participaron en el Vía Crucis de la Catedral preparando una pequeña representación de la Pasión de Cristo y el Camino de la Cruz adaptando las oraciones a su vida cotidiana y mostrando que también ellos acompañan a Jesús en este paso.

[widgetkit id=1411]

Sedientos, vamos a Cristo:

ADVIENTO1Lo has oído: En el desierto, el pueblo murmura atormentado por la sed. En un pueblo llamado Sicar, una mujer, sedienta ella también, se acerca a sacar agua del manantial de Jacob. En la Cuaresma y en la vida, nosotros, sedientos de Dios, caminamos acercándonos al manantial de la dicha que es Cristo resucitado.

En el desierto, los hijos de Israel buscan agua, sólo buscan agua, y ni siquiera caen en la cuenta de que han perdido la confianza en el Dios de las promesas y la fe en las promesas de Dios. Bajo el sol del mediodía, la mujer samaritana busca agua, sólo busca agua, y ni siquiera ha caído en la cuenta de que está sola, de que  “no tiene marido”, de que puede haber otra fuente, de que puede beber de otra agua.

Israel beberá del agua que brota de la peña: “Golpearás la peña, y saldrá de ella agua para que beba el pueblo”; y la samaritana beberá del manantial de Jacob. Israel y la samaritana han encontrado agua para beber, pero puede que, bebida el agua, no hayan encontrado la esperanza perdida, puede que, apagada la sed, no hayan llenado el vacío de la propia soledad, puede que, satisfecha la necesidad, no vuelvan a añorar la tierra prometida, puede que beban sin encontrar marido, puede que beban sin encontrar a Dios.

Vosotros, que escuchasteis con atención y con fe la palabra del Señor, habéis visto en el desierto algo más que la peña de Horeb, pues habéis visto al Señor ante Moisés, “sobre la peña”, y sabéis que es el Señor, no la piedra inerte, quien apaga la sed de su pueblo; sabéis que es el Señor, sólo el Señor, la roca que los salva.

Pero habéis visto también en Sicar algo más que el pozo de Jacob, pues habéis visto a Jesús, cansado del camino, sentado “junto al manantial”, y sabéis que es Jesús, no aquel manantial, el verdadero don de Dios a la humanidad; sabéis que es de Jesús, no de aquel manantial, de donde recibiréis el agua que salta hasta la vida eterna. Así se lo dice él a la samaritana, y así lo habéis escuchado vosotros: “¡Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva!”

Considera, Iglesia samaritana, a quién te has acercado, a quién has escuchado, de quién has bebido. Te has acercado al “don de Dios”, has escuchado al Hijo de Dios, has bebido de Cristo, de la única fuente que puede darte agua viva.

El día de nuestro bautismo nos hemos sumergido en el don de Dios y hemos recibido de él el agua de la vida, la ley de la gracia, el Espíritu de la santidad y del amor. Hoy comemos el Pan de la vida y bebemos el cáliz de la salvación para formar en Cristo un solo cuerpo y un solo espíritu. Terminado el ejercicio de la santa Cuaresma, celebraremos en la Pascua anual la vida que de Cristo hemos recibido, y nunca dejaremos de esperar la tierra prometida, hasta que lleguemos a la gloria del cielo, a la comunión definitiva con Cristo resucitado.

Ahora bien, quienes hemos bebido el agua de Cristo, no podemos olvidar la sed de Cristo. “Dame de beber”, dijo a la samaritana. “Tengo sed”, gritó desde lo alto de la cruz. “Tuve sed, y no me disteis de beber”, le oirán decir en el día del juicio los herederos aterrados de la muerte. “Tuve sed, y me disteis de beber”, le oirán decir sorprendidos y admirados los herederos del Reino de Dios.

Tú le das a Cristo tu vaso de agua, y él lo convierte para ti en vida eterna.

CURSO DE FORMACIÓN: EDUCADORES HOY

Estimados amigos y amigas:

educarA través de nuestro colaborador Rafael de Tena, el Colegio Benavente nos invita a un interesante curso de formación bajo el título EDUCADORES HOY: INTELIGENCIA EMOCIONAL Y RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS INTERPERSONALES EN EL ÁMBITO ESCOLAR Y FAMILIAR. Tendrá lugar los días 21, 22 y 23 de marzo de 2014, en el colegio. El temario es el siguiente:

– La familia como realidad histórica
– La familia es un sistema relacional
– Estructuras y técnicas de comunicación
– La escucha activa como técnica en el aula
– La comunicación en situaciones de conflicto
– Técnicas de resolución de conflictos
– Criterios básicos para una educación funcional hoy
– La persona del educador
– La pareja de los padres como hecho educacional básico
– El diálogo generacional

El plan del curso está a vuestra disposición en la biblioteca y en el tablón de anuncios de nuestro Centro, es gratuito, si estás interesado contacta con nosotros, nos envías tus datos personales y recuerda que hay que hacerlo íntegramente.

Abrazos fraternales

Francisco Jiménez Maldonado
Coordinador del Centro Cultural Lerchundi
Martil (Tetuán)
0539 97 95 53

XI RECITAL DE POESÍA

21-de-marzoEstimados amigos y amigas, con motivo del día internacional de la poesía, el taller poético del Centro Cultural Lerchundi -coordinado por nuestro colaborador Mohamed Budrissa- os invita a una nueva edición del RECITAL DE POESÍA. En el mismo se invita a estudiantes, universitarios, vecinos, miembros de asociaciones o toda aquélla persona que quiera participar con algún poema y compartirlo con los demás. Te esperamos

Lugar: Biblioteca Padre Lerchudi (antigua iglesia), en RÍO MARTIL.
XI Recital de poesía
Viernes 21 de marzo de 2014, 18’00.

Biblioteca Padre Lerchundi (Río Martín)

Los poemas pueden recitarse en las lenguas que cada participante quiera expresarse

El acompañamiento musical estará cargo del maestro Faisal Romero
. .
Fecha: Viernes 21 de marzo de 2014, a las 18’00.

¡TE ESPERAMOS!

“Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadle”

atransfiguracion21“Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadle”. Ésa es la tierra hacia la que has de caminar si quieres heredar la promesa. Ésa es la bendición que Dios te ofrece.

Abrahán escuchó la palabra del Señor, y se puso en camino hacia el futuro que Dios le regalaba.

María de Nazaret escuchó al mensajero de Dios, dejó que la Palabra se le hiciese carne, y se fue aprisa a la montaña para que la salvación visitase a su precursor. Observa de qué manera escucha el que todavía no puede oír. Da testimonio de él la que conoce por madre su lenguaje: “En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre”. El que todavía no ha nacido, el que aún no puede entender, el que nada puede expresar con palabras, ya puede alegrarse en la presencia de la gracia, ya puede danzar delante del arca de la salvación, ya puede escuchar el rumor del amado en el jardín.

En la noche de Belén, los pastores escucharon, creyeron, y se pusieron en camino para ver lo que el ángel del Señor les había revelado.

Fíjate en lo que dice el apóstol Pedro: “Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”. Era su modo de decir: “Nosotros te hemos escuchado, y hemos salido de nuestra tierra, de nuestra casa, para ir contigo a donde tú vas”.

Admira de qué manera el ladrón que fue crucificado con Jesús el Nazareno cumplió el mandato del cielo. A él se le dice: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”. Y tú sabes que en aquel día, en aquel “hoy”, el ladrón salió de su cruz hacia la tierra que el Señor le mostraría.

Escúchalo y síguelo. Que las entrañas de la Iglesia se estremezcan con tu danza de alegría en presencia de tu salvador. Que tus entras se estremezcan de ternura cuando reconozcas en los pobres la voz del que te ama, la voz de tu Señor.

Feliz domingo.

Quién eres para Dios

Jesus pan de vida2El centro de esta celebración dominical lo ocupa, más que el hijo de Abrahán, el Hijo de Dios.

No olvides la relación que la palabra proclamada establece entre esos dos hijos. Del de Abrahán, se dice: “Toma a tu hijo único, al que quieres, a Isaac, y ofrécemelo en sacrificio”. A su vez, de Jesús, contemplado en el misterio de su transfiguración, la voz de la revelación declaraba: “Éste es mi Hijo amado; escuchadle”. Y el apóstol nos recuerda lo esencial de nuestra fe: “Dios no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó a la muerte por nosotros”. Se trata de hijos únicos, amados y, por amor, entregados.

Para que no te escandalice lo que Dios pide a Abrahán, mira al Hijo que a ti Dios te entrega. Verás que ese Hijo, sacrificado, no te revela la medida de una crueldad sino un amor sin medida, no te pone delante el horror de una inmolación sino la gracia de una obediencia, no te deja cautivo de tu propia muerte sino heredero de su misma vida.

Con todo, la contemplación de esa vida que se te da, de la obediencia por la que se te da, del amor con que se te da, no hace inútil sino necesaria la contemplación del altar sobre el que todo se te ofrece, y una mirada afectuosa y creyente a la cruz desde donde el Hijo de Dios, el único, el amado, te llama, te atrae y te sostiene con su diestra.

Ahora también tú, con preguntas que llevan implícita la respuesta, puedes, guiado por la fe, entrar en la casa de la confianza: “Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?” El que hoy te entrega su palabra para que la guardes, el que te ofrece el Cuerpo y la Sangre de su Hijo para una comunión de vida contigo, “¿cómo no te dará todo con él?, ¿quién acusará?, ¿quién condenará?

Mide, si puedes, la grandeza de ese amor que se te revela en Cristo Jesús; entra humilde en el misterio de lo que es Dios para ti y de lo que eres tú para Dios. Si te ha alcanzado la luz de ese misterio, si hoy por la fe y la comunión te envuelve y te ilumina la gloria de Cristo resucitado, entonces sabrás, qué significa para Dios el emigrante, el excluido, el parado, el desahuciado, ¡el hombre!, los pobres a quienes, ciego de amor, Dios ve y bendice como hijos en su único Hijo.

Es hora de que la comunión eucarística se nos vuelva pasión por los pobres, deuda con los amados de Dios, compromiso con el cuerpo de Cristo. Si alguien, después de comulgar, aún ve razonable que se refuerce con cuchillas una frontera, o pide que se despliegue contra los pobres la milicia creada para mantener la paz en un territorio, ése no habrá comulgado con Cristo sino con piedras de molino, y en el día de la verdad será contado entre los malditos por haber ignorado la necesidad del Hijo de Dios, del único, del amado.

Feliz domingo de la transfiguración.

FORO ÁFRICA JOVEN

FORUM JEUNE AFRIQUE
CONOCE LA ÁFRICA DE HOY
CONNAITRE L’AFRIQUE D’AUJOURD’HUI

AfricaEstimados amigos/as, el Centro Cultural Lerchundi os invita a la primera sesión del Foro África Joven, espacio intercultural que pretende acercar, sensibilizar y analizar la realidad africana en la actualidad. Foro abierto al encuentro interpersonal donde de forma periódica vamos conociendo a través de sus protagonistas las diversas áreas y países que conforman este apasionante continente. Su riqueza cultural, artística, lingüística, religiosa…irán desmenuzándose a lo largo de diversas sesiones informativas. Esta primera sesión tendremos una presentación general de África, las diversas áreas que lo conforman, sus proceso históricos y la presentación de Guinea Ecuatorial. Te esperamos el próximo sábado 15 de marzo, a las 17’00 en la Biblioteca.

Presentado por Jesús Bueni (Guinea Ecuatorial) y Tierry Aïcka (Centroáfrica)

Programa:

  • Presentación de África
  • Presentación de las 5 regiones geopolíticas
  • Regiones lingüísticas de África
  • Áreas culturales
  • La conferencia de Berlín
  • Las independencias

Presentación de Guinea Ecuatorial:

  • Resumen de su historia
  • Recurso humanos

La poligamia en África
Sábado 15 de marzo de 2014, 17’00. Biblioteca

Se ruega puntualidad

Lugar: Patio Centro Padre Lerchundi (antigua iglesia), en MARTIL.

Fecha: Domingo 16 de febrero de 2014, a las 14’00.

¡TE ESPERAMOS!