TODA LA DIÓCESIS REUNIDA Y UNIDA A PERSONAS CERCANAS PARA ACOMPAÑAR EN ESTOS MOMENTOS A DON SANTIAGO
AGRELO EN SU DESPEDIDA: 16 DE JUNIO DE 2019
De cristo y de los pobres
Celebramos la “solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo”.
Quiere ello decir que dedicamos un día del todo especial a la contemplación y adoración del sacramento que hace a la Iglesia, del alimento que la sostiene, de la medicina de inmortalidad que sanará la corrupción de nuestra muerte, de la prenda que se nos da de la gloria futura.
A gustar el misterio de este día puede ayudarnos la experiencia que, en el camino de la vida, cada uno de nosotros haya hecho de la dulzura del nombre de Jesús.
Aprendimos desde niños a pronunciarlo como nombre del amigo más entrañable. Con el tiempo, ese nombre se nos fue haciendo memoria de palabras que iluminan la vida, de autoridad que remedia pobrezas, de compasión que cura enfermedades; ese nombre nos habla de bienaventuranzas asombrosas, esperanza sin límites, gracia para los pecadores, recompensa para los justos; ese nombre dice siempre misericordia, quietud en la tempestad, amor hasta el extremo.
Cada uno de vosotros sabe –sólo cada uno de vosotros lo puede saber- qué le sugiere al propio corazón el nombre de Jesús. Y cada uno intuye que lo evocado cuando decimos Jesús, eso mismo es lo que encontramos misteriosamente, verdaderamente, realmente entregado en el admirable sacramento de la Eucaristía.
Hoy alabarás el nombre del Señor, y lo ensalzarás dándole gracias, pues si dices “Jesús”, lo encuentras en la Eucaristía; si pides ayuda, allí la recibes; si llamas al amado, es él mismo el que te abre la puerta de la celebración.
Si dices: «Jesús», dices un nombre que, siendo todo humano, evoca un mundo de maravillas que es todo de Dios.
Si dices: «Eucaristía», dices pan y vino, frutos de la tierra y del trabajo del hombre, que al mismo tiempo velan y revelan realidades celestes, y son para tu fe el sello de la nueva y eterna alianza, son el cuerpo de la gloria, el cuerpo del amor divino, el cuerpo y la sangre de Cristo resucitado.
Si dices: «Eucaristía», el miedo se desvanece en la libertad recobrada de los hijos de Dios, y la esperanza llena con su luz el corazón de los pobres.
¡Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo! He dicho: “un día para la contemplación y la adoración”. He de añadir: un día para la aceptación del don divino que es la vida eterna, un día para la comunión con la eternidad de Dios.
P.S.: Y no te olvides de los pobres, pues en ellos, como en la Eucaristía, es tu Señor quien sale a tu encuentro, es el Señor quien se te da mientras te pide, es el Señor quien te acude a ti mientras lo acudes, es el Señor el que te enriquece mientras te pide limosna. Adóralo en la Eucaristía, ámalo en los pobres, comulga con él en la Eucaristía y en los pobres.
Feliz día, Iglesia de Cristo y de los pobres. Feliz encuentro con tu Señor.
TERTULIA INTERCULTURAL
Islam y Cristianismo: miradas cruzadas
El Centro Cultural Lerchundi de Martil te invita a participar de una tertulia especial, donde abordaremos cuáles son las bases para un diálogo interreligioso islamo cristiano, antes los retos del mundo de hoy. El hombre creyente se haya inmerso, cuando no desconcertado, en unos contextos que promueven la división, el materialismo y una globalización imperialista, que quiere reducir al ser humano a lo instintivo, desde el relativismo ético. Se impone una lógica del encuentro y del trabajo cooperativo entre las grandes familias religiosas; por ello os invitamos a participar de este foro, para profundizar en el compromiso por una humanidad más justa e igualitaria. Una iniciativa necesaria para construir fraternidad y solidaridad en nuestros entornos. Tendrá lugar el sábado 22, a las 19’00 en la biblioteca, te esperamos
Charla coloquio
Antonio Ríos, profesor y pensador
Biblioteca Lerchundi
Sábado 22 de junio, 19’00
Organiza:
Foro para el Diálogo Interreligoso
www.lerchundimartil.com
¡TE ESPERAMOS!
La Santísima Trinidad: misterio de Dios y de la Iglesia
Pudiera parecer que el de la Trinidad es misterio que concierne a Dios y sólo a Dios. Lo sugería el catecismo de mi infancia que, a la pregunta: “La Santísima Trinidad, ¿quién es?”, respondía: “Es el mismo Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero”.
Sin embargo, ese misterio se nos ha revelado, no para que sepamos más acerca de Dios, sino para que conozcamos lo fundamental, lo esencial, lo que cuenta acerca de nosotros mismos.
Aprende a confesar ese misterio con palabras de la revelación: “Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna”.
Lo que parece más de Dios, es al mismo tiempo lo más tuyo, pues tú eres el mundo que Dios ama, para ti es el Unigénito que Dios entrega, para ti es la vida eterna que Dios ofrece.
Con verdad podrás decir, mejor aún, puedes cantar con toda la comunidad eclesial: “Bendito sea Dios Padre, y su Hijo unigénito, y el Espíritu Santo, porque ha tenido misericordia de nosotros”.
Y también cantarás con el salmista: “Señor, dueño nuestro, ¡que admirable es tu nombre en toda la tierra!”
Podrás cantar la gloria de Dios contemplando el cielo y sus maravillas; pero lo harás sobre todo contemplando el cielo que Dios ha hecho de ti, ese prodigio de misericordia que es en la Trinidad santa cada uno de nosotros: “Porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado”; porque “Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: ¡Abba! Padre”; porque se os ha concedido la gracia del Hijo, el amor del Padre, la comunión del Espíritu Santo”; porque os unge, os habita, os mueve, os guía, os ilumina, os consuela, os empuja y os transforma en cuerpo de Cristo el Espíritu de Cristo; porque Dios ya no es Dios sin vosotros, porque vuestro nombre, lo que vosotros sois, ya se dirá siempre con el nombre de Dios, con lo que Dios es.
La eucaristía que celebras y recibes, Iglesia de Cristo, es el sacramento de tu pertenencia al misterio de la Santísima Trinidad. Comenzarás la celebración en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Luego pedirás al Padre que santifique con la efusión de su Espíritu los dones que has presentado delante de él; se lo pedirás para que esos dones y tú misma seáis transformados, por la fuerza del Espíritu, en cuerpo de Cristo. Así mismo, por Cristo, con Cristo y en Cristo, unirás tu oración de hoy al honor y a la gloria que por toda la eternidad el Hijo tributa al Padre, en la unidad del Espíritu Santo. Y cuando hayas recibido el pan santificado, la comunión sacramental irá diciendo a la mente y al sentido que el Hijo de Dios se ha hecho uno contigo, que tú te has hecho una sola cosa con Cristo Jesús, que os une el mismo Espíritu, y que en Cristo eres para Dios “Iglesia amada en el Hijo más amado”…
En verdad, el de la Trinidad es tu misterio, Iglesia cuerpo de Cristo.
Fallece el hermano Antonio Alcalde Contreras
El día 6 de Junio, la HERMANA MUERTE visitó a nuestro hermano Antonio Alcalde Contreras, O.F.M, al sufrir un accidente casero en el Convento donde estaba destinado desde hacía 3 años; en Tetuán.
Nació en la Provincia de Jaén, en el año 1.941.
Su primera profesión en la Orden Seráfica – anterior Provincia de Granada -, el año 1.959. Misionero en la actual CUSTODIA FRANCISCANA en Marruecos desde 1.994.
En estos 25 años (ahora en Septiembre se cumplirán) Fray Antonio ha servido en la Iglesia Marroquí en los Conventos de Casablanca, Rabat, Tánger, y actualmente en Tetuán.
Siempre servicial; atento con tod@s, incansable trabajador, alegre. Profundo. Un vocablo suyo, acompañado de alguna cita de la Palabra de Dios no te dejaban inmóvil. Ponía luz buena parte de las veces en conversaciones con él, que a su lenguaje firme y a la vez atractivo se concebían lacónicas.
¡Descansa en Paz, Fray Antonio!
Nos despedimos con la Bienaventuranza escrita por nuestro hermano, Monseñor Fray Santiago Agrelo O.F.M.
Adiós, Fray Antonio!
La dicha eres tú.
Tus sílabas, Jesús,
me envuelven como un manto;
la gracia de tu nombre
aquieta el desconsuelo de mi llanto.
Abrazo en que naufraga mi andadura,
eres tú;
amor que al mismo tiempo hiere y cura,
eres tú.
Noche resplandeciente más que el día,
eres tú;
sosiego que atraviesas mi agonía,
eres tú…
Ribera eterna, puerto de destino,
donde amarrar mi barca a lo divino,
eres tú…
Si la hallare al final de mi carrera,
la dicha que me espera se llamará Jesús.
XV RECITAL DE POESÍA
«Al olor de la primavera, escribe e inspira»
Estimados amigos y amigas, con motivo de la Semana Cultural, el Centro Cultural Lerchundi acoge un nuevo recital de poemas, coordinado por jóvenes hispanistas. En el mismo se invita a estudiantes, universitarios, vecinos, miembros de asociaciones o toda aquella persona que quiera participar, con algún poema o relato corto y compartirlo con los demás. Te esperamos
XV Recital de poesía
Viernes 14 de junio de 2019, 19’00.
Biblioteca Padre Lerchundi (Río Martín)
Los poemas pueden recitarse en las lenguas que cada participante quiera expresar
El acompañamiento musical estará a cargo del Círculo de Guitarristas Lerchundi
.TE ESPERAMOS
Los pobres son El Señor
Lo dijo Jesús a sus discípulos: “Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor, que esté siempre con vosotros”. Y añadió: “El defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando lo que os he dicho”.
Ésa era la promesa que los discípulos vieron cumplida en el día de Pentecostés, cuando “se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería”.
Y ése es el misterio que celebramos en este día de gracia: la efusión del Espíritu sobre la Iglesia; la unción sagrada de los que son enviados para que lleven la buena noticia a los pobres; una epifanía de lenguas de fuego sobre esos ungidos, sobre los enviados, para que su palabra ilumine las mentes y encienda los corazones de los fieles con la llama del amor.
Ése es el misterio por el que hoy bendices al Señor, por el que aclamas a tu Dios: “¡Dios mío, qué grande eres! ¡Cuántas son tus obras, Señor! La tierra está llena de tus criaturas”. Y tú le darás gloria por siempre, porque la tierra está llena de su gracia, de su sabiduría, de su luz, de su consuelo, de su Espíritu, de su presencia dulcemente acogedora, regazo de madre para el sosiego de tus pobres.
Ése es el misterio cuya belleza hace romper en tus labios la expresión del deseo: “Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra, manda tu luz desde el cielo, sana el corazón enfermo”.
Ése es también, Iglesia de Cristo, el misterio en el que, con insistencia de pobre, pides participar, pues si es cierto que están abiertas las fuentes del Espíritu para la humanidad entera, habrás de acercarte y beber, habrás de acoger al que pide entrar en la intimidad de tu casa. Por eso dices: “Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo. Ven, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Y ése es el misterio que verás cumplido en la eucaristía que celebras, pues de ti, como de los discípulos de Jesús, en ella se dirá con verdad: “Se llenaron de Espíritu Santo y hablaban de las maravillas de Dios”. Hoy te llenarás de Espíritu, pues habrás comulgado con la fuente de donde procede, y para siempre hablarás de las maravillas de Dios, porque ha hecho obras grandes en ti el que es Poderoso, cuyo nombre es santo.
Deja que el Espíritu te enseñe a decir: “Jesús”, y a decir “Señor”, y a decir “Jesús es el Señor”.
Si su Espíritu te enseña, “Jesús” será siempre el nombre de tu amado, nombre que, pronunciado, dirá ausencia y deseo, tal vez presencia y consuelo, puede que súplica y esperanza, puede que herida, puede que cielo.
Si te unge el Espíritu, “Jesús” será siempre el nombre que des a tus hermanos, el nombre de los pobres. Sólo si te unge el Espíritu podrás decir: “los pobres son el Señor”.
La poesía y el hombre: homenaje a José María Lopera
Estimados amigos y amigas, el Centro Cultural Lerchundi de Martil acoge un importante acto literario, en el que se rendirá un homenaje al poeta José María Lopera, que estará presente. Organizado por la Fundación Megara Rebahi para el Patrimonio y la Cultura, se pretende glosar la figura y la obra de este insigne escritor, que residió durante una etapa importante de su vida en Tetuán y Río Martín. Participarán poetas marroquíes y españoles, acompañados por las guitarras de música flamenca de los maestros Sufiane Yousfi y Yazid Khodri. Te esperamos
Sábado 8 de junio, 18’00.
Biblioteca Lerchundi (Río Martíl)
Organiza: Fundación Megara Rebahi para el Patrimono y la Cultura
www.lerchundimartil.com
Asamblea General de las OMP 2019
VATICANO – El 27 de mayo se inaugura la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias viernes, 24 mayo 2019
Roma (Agencia Fides) – Los Directores Nacionales de las Obras Misionales Pontificias (OMP) de todos los continentes, junto con el Presidente y los Secretarios Generales de las cuatro OMP se reunirán en Sacrofano (Roma) para su Asamblea General Anual desde el lunes 27 de mayo hasta el sábado 1 de junio. Las OMP constituyen una red mundial al servicio del Papa para apoyar a la misión y a las Iglesias jóvenes con oración y caridad.
El trabajo, que se llevará a cabo en la Fraterna Domus, se abrirá con una bienvenida y la exposición del arzobispo Giampietro Dal Toso, Secretario Adjunto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y Presidente de las OMP. A continuación será la primera conferencia sobre el tema “La vida como una misión”, a cargo del profesor Fabrice Hadjadj, del Instituto Philanthropos de Friburgo (Suiza). Por la tarde, después del trabajo en grupo y el debate en el aula, pronunciará un discurso del cardenal Fernando Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.
El martes 28 de mayo el padre Eloy Bueno, de la Universidad de Burgos (España), tratará el tema “La teología de la misión”, seguido del trabajo en grupo y el debate en el aula. Por la tarde se presentará el informe sobre las Reuniones Continentales de las OMP y el Congreso Misionero Americano (CAM), seguido de discursos y debates.
El miércoles 29 de mayo, los miembros de la Asamblea asistirán a la audiencia general del Papa Francisco en la Plaza de San Pedro y visitarán el Archivo Histórico de Propaganda Fide en el Gianicolo. Por la tarde está programada la concelebración eucarística presidida por el cardenal Filoni en la Basílica de San Pedro.
El jueves 30 de mayo los secretarios generales de las cuatro Obras Misionales Pontificias presentarán el informe del año pasado y las previsiones presupuestarias. Tomarán la palabra después el padre Tadeusz Nowak, OMI, Secretario General de Pontificia Obra de la Propagación de la Fe; el padre Guy Bognon, PSS, Secretario General de la Sociedad Pontificia de San Pedro Apóstol; la hermana Roberta Tremarelli, AMSS, secretaria general de la Infancia Misionera; y el padre Fabrizio Meroni, PIME, Secretario General de la Pontificia Unión Misionera, Director de CIAM y Director de Fides. También se hablará sobre el Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019. Cada discurso vendrá seguido de un debate en el aula y aclaraciones.
El viernes 31 de mayo, el padre Hans Zollner, SJ, Presidente del Centro para la Protección de la Infancia de la Pontificia Universidad Gregoriana, hablará sobre el tema “Protección de menores” seguido de una sesión de trabajo. Por la tarde, monseñor Carlo Soldateschi, a cargo de la Administración, y el del Consejo de Finanzas, expondrá un informe.
El sábado 1 de junio, están programados la discusión de los resultados finales de la Asamblea y el discurso de clausura del Presidente de las OMP, el arzobispo Giampietro Dal Toso.
(SL) (Agencia Fides 24/05/2019)
Vaticano: El cardenal Filoni en la asamblea de las OMP: Mes Misionero Extraordinario, formación de catequistas y renovación
Roma (Agencia Fides) – La celebración del Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019, la formación de catequistas en los territorios de misión, la necesidad de identificar nuevas formas de oración, animación misionera y recaudación de fondos para la missio ad gentes: estos son los tres temas elegidos por el cardenal Fernando Filoni, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y Presidente del Comité Supremo de las Obras Misionales Pontificias, en su discurso ante la Asamblea General Anual de las OMP, celebrada en la Fraterna Domus de Sacrofano (Roma) hasta el 1 Junio (ver Fides 24/05/2019).
El cardenal, que intervino ayer por la tarde, destacó ante todo la importancia de la Carta Apostólica Máximo Illud del Papa Benedicto XV, que inició la «fructífera renovación evangélica de la misión eclesial”, cuyo centenario el Papa Francisco ha querido celebrar con el Mes Misionero Extraordinario.
Con su carta, el Papa Benedicto XV quería lograr esencialmente tres objetivos, recordó el cardenal Filoni: “En primer lugar, invitó a toda la Iglesia y a las Iglesias locales a hacerse cargo de la misión al no delegarla solo a instituciones y congregaciones religiosas. En segundo lugar, volver a recordar que evangélicamente la misión de la Iglesia tiene cpmo único objetivo proclamar el Evangelio, la fe y el testimonio de la caridad. El tercer aspecto consistió en la voluntad explícita del Papa de romper cualquier relación entre la fe y la misión con intereses coloniales y con ideologías nacionalistas eurocéntricas, muy fuertes en ese momento”.
Para el Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el Papa Francisco al celebrar el centenario de esta Carta Apostólica desesa tres cosas: “primero, nos invita a renovar la misión como un compromiso bautismal de todos los fieles sin delegar en solo los institutos misioneros esta dimensión fundamental de la fe sino en todo el Pueblo de Dios; en segundo lugar, la misión debe convertirse en el paradigma de la vida ordinaria y de cada acción de la Iglesia; finalmente, a todos los cristianos en sus diócesis, parroquias, movimientos y grupos eclesiales les pide que se constituyan en un estado permanente de misión”.
El cardenal subrayó la importancia fundamental de los catequistas en la vida de las iglesias jóvenes de los territorios de misión, definiéndolos como “la figura clave en el esfuerzo de evangelización, especialmente en entornos rurales y comunidades”. “Son responsables de muchas comunidades misioneras que les encomiendan los párrocos y los obispos, conducen la liturgia dominical de la Palabra muy a menudo con la distribución de la Eucaristía, son responsables de la oración y la caridad, viven con su familia en el medio a sus hermanos cristianos y no cristianos, miembros del mismo pueblo y comunidad civil, preparan a niños y adultos para los sacramentos…”. Cuando los catequistas están “seriamente comprometidos, bien valorados y bien entrenados, son verdaderos animadores y formadores de toda la comunidad cristiana junto con los obispos, presbíteros y diáconos permanentes”.
En el contexto de los cambios sociales y eclesiales que también afectan a este ministerio, “es necesario descubrir siempre nuevas formas de ser y actuar como un catequista”, dijo el cardenal Filoni, quien indicó la oportunidad de confiar la catequesis no solo a un hombre. o para una mujer que está particularmente disponible y preparado, sino también a equipos compuestos por hombres, mujeres, familias, jóvenes, un diácono permanente, un religioso o una religiosa e incluso a niños. Sin embargo, es necesario entrenar a estos pequeños equipos de cuatro o cinco para que “puedan traer al mundo un verdadero testimonio de fe y de la Iglesia”.
Para lograr este objetivo, las iglesias locales deben garantizar una adecuada formación inicial y continua de los catequistas, elegidos después de un cuidadoso discernimiento, cuidar de las estructuras de formación y elegir formadores capaces, que también resuelvan preguntas prácticas. “Los obispos locales con los presbíteros y los religiosos deben cuidar seriamente de estos colaboradores importantes y fundamentales en el trabajo de la misión de la Iglesia en los territorios que les han sido confiados”, aseguró el purpurado.
El cardenal Filoni propuso una colaboración más estrecha con los obispos y las Iglesias locales: “Respetando las diferentes necesidades y realidades locales de cada país, las Direcciones Nacionales de las Iglesias particulares confiadas a la CEP, en colaboración con el Secretariado Internacional de la coordinación Pontificia Unión Misionera, pueden interactuar en el proceso de formación de los catequistas y, por lo tanto, llevar a cabo regularmente nuestro deber de animación misionera del Pueblo de Dios. De esta manera, su servicio de formación misionera alcanzaría el cuidado pastoral ordinario de sus iglesias. No se desarrollaría en paralelo, sino que interactuaría con las necesidades locales de formación eclesial para la misión. Los catequistas recibirían una adecuada formación misionera en su preparación”.
El último tema tocado por el cardenal en su discurso se refirió a la necesidad de “repensar los métodos de oración, animación misionera y recaudación de fondos para la missio ad gentes del Papa junto con las Iglesias particulares”, en el contexto de “una auténtica y radical reforma de las OMP en el espíritu que nos indicó el Santo Padre en Evangelii Gaudium”. En este sentido, propuso desarrollar nuevas formas de presencia de las OMP tanto en los santuarios marianos como en otros lugares de interés para la devoción popular, así como en el mundo de las redes sociales que están al servicio de la oración y la formación de la fe. Pidió a las Secretarías Internacionales de las cuatro OMP que “comiencen un proceso unitario de discernimiento de sus propios métodos para un compromiso clave en la recaudación de fondos”: “La preocupante disminución de los fondos que las OMP recibeb y pueden distribuir, requiere una nueva perspectiva en los métodos de recaudación”, concluyó.
(SL) (Agencia Fides 28/05/2019)
Conocemos el destino, conocemos el camino
La palabra de la revelación, asomándose al misterio de la Ascensión del Señor, lo expresa con imágenes que sugieren movimiento y elevación: “Lo vieron levantarse”; “Dios asciende entre aclamaciones”, “Cristo ha entrado en el mismo cielo”, “mientras los bendecía, iba subiendo al cielo”.
Lo que esas imágenes representan, lo que la palabra “ascensión” significa, es la glorificación-exaltación del hombre Cristo Jesús hasta la vida misma de Dios.
He dicho: “del hombre Cristo Jesús”. Y tú, Iglesia cuerpo de Cristo, habrás entendido bien si en Cristo Jesús te has visto a ti misma exaltada, enaltecida, glorificada, ascendida a la vida de Dios, y te reconoces moradora con Cristo en el seno de la Trinidad Santa.
En el misterio de la Ascensión del Señor se nos deja conocer y celebrar la infinita belleza de nuestro propio destino.
Sabemos a dónde vamos. Y conocemos también el camino.
Nuestro destino es el Hijo glorificado; y nuestro camino es el Hijo enviado como evangelio a los pobres.
Nuestro destino es el cielo; y nuestro camino es Jesús, arrodillado a los pies de la humanidad para que todos puedan tener parte con él.
Nuestro destino es ser enaltecidos con Cristo; pero a condición de que bajemos con Cristo hasta hacernos como él siervos de todos.
No habrá enaltecimiento si no hay abajamiento. El cielo a donde vas es inseparable de los pobres a los que eres enviada.
Hoy, comulgando con Cristo, comulgas con tu destino y con tu camino.
Hoy, con Cristo, subes al cielo y eres enviada a los caminos de los hombres, a evangelizar a los pobres.
Déjate bendecir, Iglesia discípula del Señor, déjate bendecir por el que te precede y va a prepararte lugar en la casa que es Dios. Póstrate ante él y, con el corazón lleno de alegría, ve a recorrer los caminos donde te esperan los hambrientos de justicia, los que esperan el evangelio de la salvación.
En el camino de Jesús, hacia el destino que es Cristo Jesús, te guiará, Iglesia en misión, el Espíritu de tu Señor.
Feliz domingo.
P. D.: Hoy la humanidad ha traspasado la frontera de Dios: ¡Boza! ¡Boza! ¡Boza!







