Memoria Delegacion de Migracion 2018

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Llamados a ser evangelio para los pobres

A la Iglesia de Dios que peregrina en Tánger: Paz y bien.

Queridos: La Paz y el Bien que con vosotros comparto en el Señor cada vez que os saludo, son el evangelio que deseo reciban también los emigrantes –hombres, mujeres y niños en busca de un futuro mejor- cada vez que se encuentren con nosotros en el camino de la vida.

Sobre ellos, desde que han salido de sus casas, se abatido una ola de violencia, que es institucional antes de ser mafiosa, y que es siempre inhumana si no es simplemente criminal.

En los últimos tiempos, la violencia institucional se ha hecho más arrogante y más cruel, tal vez porque sabe que cuenta ya con el soporte de la aprobación social: En todos los continentes, las sociedades se inclinan sin pudor hacia propuestas políticas egoístas, supremacistas, xenófobas, racistas.

Esas sociedades están cavando la fosa en la que han de ser enterradas.

Todo ello hace ineludible una señal de alarma, una palabra de discernimiento de opciones a la luz de la fe, una palabra de solidaridad con los pobres y de compromiso personal y comunitario en defensa de los derechos de los emigrantes, que por ser personas particularmente vulnerables, han de ser particularmente protegidas.

Grabado a fuego en la conciencia:

Vosotros, que sois de Cristo, recordáis el evangelio que habéis recibido, y el evangelio dice que a nuestro lado, a la puerta de nuestras vidas, no hay sin papeles, no hay ilegales, no hay clandestinos, no hay irregulares; sólo hay alguien a quien hemos de amar como a nosotros mismos.

He dicho “alguien”. Podría haber dicho “otro”, podría decir “personas”, podríadecir “emigrantes”; y todas las palabras se me quedarían pobres, pues ninguna guarda memoria de lo que han vivido, de lo que han sufrido, de lo que han perdido esos hermanos que Dios nos ha confiado para que en nosotros encuentren luz, esperanza, ternura y pan.

Para eso hemos nacido, para eso hemos sido ungidos por el Espíritu de Dios, ésa es la misión que el mismo Espíritu nos ha confiado: la de ser buena noticia de Dios para los pobres1.

El que llama a mi puerta no es un extraño sino un hermano, y aunque sea otro, no deja de ser yo mismo, pues es mi propia carne.

Y si, para acogerlo y acudirlo, esa identificación del otro conmigo no me pareciese manifiesta, entonces la fe recuerda todavía que a mi puerta está mi hermano mayor, Jesucristo el Señor, en quien creo, en quien espero, a quien amo.

Dichoso quien se apiada del pobre2, porque habrá hospedado a Dios en su corazón.

Acerca de Dios y de los pobres:

Esta carta, que quiere ser una llamada al compromiso de todos con los últimos, está dictada por el sufrimiento de los emigrantes y la pasión de Dios en favor de sus hijos pobres.

En torno al sufrimiento de los emigrantes, la información ha levantado un muro de silencio, coronado por una concertina de mentiras y calumnias, crueldad ésta que se añade a la violencia extrema –física y moral- que de forma continuada se ejerce sobre mujeres, hombres y niños indefensos y vulnerables.

Cuando se dice que las fronteras matan, lo que se quiere decir es que matamos quienes las pretendemos impermeables para los pobres.

Las vallas fronterizas son evidencia de nuestra pretensión de dominio sobre la tierra y sobre los pequeños de la tierra.

Y así, en las vallas de Ceuta y Melilla, las puertas que debieran haber servido para regular y ordenar la entrada de emigrantes en un recinto de serena esperanza, han servido y sirven para perpetrar la iniquidad de las devoluciones en caliente desde territorio español a territorio marroquí.

Las vallas saben de heridas, fracturas, mutilaciones y muertes, todo ello silenciado aceleradamente o falseado interesadamente por los medios de comunicación, de modo que una sociedad desinformada interiorice que en las fronteras no hay emigrantes, no hay violencia contra los emigrantes, no hay sufrimiento de los emigrantes, no hay humanidad vejada y humillada.

A la desinformación, se añadirá la burla atroz y criminal de representar a los emigrantes como mafiosos, como violentos, como vagos, como aprovechados, como ladrones.

Y así, el racismo, la xenofobia, la aporofobia, terminan por ser opciones democráticas, que miden con exactitud la degradación que sufre en nuestras sociedades la humanidad.

Pero, más allá de desinformaciones, representaciones y degradaciones, la realidad es que en la frontera sur de España, en la frontera norte de Marruecos, a la vista de todos en esta Iglesia, los emigrantes están viviendo una tragedia sin fin.

Hace años, a los que esperaban en el bosque de Beliones una oportunidad para pasar a Ceuta, los veíamos dispersos en pequeños grupos a lo largo de la autovía que va del puerto de Tánger a la ciudad autónoma. Allí, a quienes pasaban, y sin que a nadie molestasen y nadie los molestase, pedían la ayuda de una caridad.

Detrás de aquella normalidad rutinaria y serena, había sin embargo mucho sufrimiento, pues aquellos mendigos de color azabache, ya morían en las vallas, ya pasaban frío y hambre en los bosques, ya cargaban sobre los hombros las penalidades de un presente improvisado y la incertidumbre de un futuro imprevisible.

De repente, aquella rutina serena se rompió, y la situación de los inmigrantes se hizo más penosa.

Las razones del cambio habrá que intuirlas, porque nadie las da.

Y si, para acogerlo y acudirlo, esa identificación del otro conmigo no me pareciese manifiesta, entonces la fe recuerda todavía que a mi puerta está mi hermano mayor, Jesucristo el Señor, en quien creo, en quien espero, a quien amo.

Dichoso quien se apiada del pobre2, porque habrá hospedado a Dios en su corazón.

Acerca de Dios y de los pobres:

Esta carta, que quiere ser una llamada al compromiso de todos con los últimos, está dictada por el sufrimiento de los emigrantes y la pasión de Dios en favor de sus hijos pobres.

En torno al sufrimiento de los emigrantes, la información ha levantado un muro de silencio, coronado por una concertina de mentiras y calumnias, crueldad ésta que se añade a la violencia extrema –física y moral- que de forma continuada se ejerce sobre mujeres, hombres y niños indefensos y vulnerables.

Cuando se dice que las fronteras matan, lo que se quiere decir es que matamos quienes las pretendemos impermeables para los pobres.

Las vallas fronterizas son evidencia de nuestra pretensión de dominio sobre la tierra y sobre los pequeños de la tierra.

Y así, en las vallas de Ceuta y Melilla, las puertas que debieran haber servido para regular y ordenar la entrada de emigrantes en un recinto de serena esperanza, han servido y sirven para perpetrar la iniquidad de las devoluciones en caliente desde territorio español a territorio marroquí.

Las vallas saben de heridas, fracturas, mutilaciones y muertes, todo ello silenciado aceleradamente o falseado interesadamente por los medios de comunicación, de modo que una sociedad desinformada interiorice que en las fronteras no hay emigrantes, no hay violencia contra los emigrantes, no hay sufrimiento de los emigrantes, no hay humanidad vejada y humillada.

A la desinformación, se añadirá la burla atroz y criminal de representar a los emigrantes como mafiosos, como violentos, como vagos, como aprovechados, como ladrones.

Y así, el racismo, la xenofobia, la aporofobia, terminan por ser opciones democráticas, que miden con exactitud la degradación que sufre en nuestras sociedades la humanidad.

Pero, más allá de desinformaciones, representaciones y degradaciones, la realidad es que en la frontera sur de España, en la frontera norte de Marruecos, a la vista de todos en esta Iglesia, los emigrantes están viviendo una tragedia sin fin.

Hace años, a los que esperaban en el bosque de Beliones una oportunidad para pasar a Ceuta, los veíamos dispersos en pequeños grupos a lo largo de la autovía que va del puerto de Tánger a la ciudad autónoma. Allí, a quienes pasaban, y sin que a nadie molestasen y nadie los molestase, pedían la ayuda de una caridad.

Detrás de aquella normalidad rutinaria y serena, había sin embargo mucho sufrimiento, pues aquellos mendigos de color azabache, ya morían en las vallas, ya pasaban frío y hambre en los bosques, ya cargaban sobre los hombros las penalidades de un presente improvisado y la incertidumbre de un futuro imprevisible.

De repente, aquella rutina serena se rompió, y la situación de los inmigrantes se hizo más penosa.

Las razones del cambio habrá que intuirlas, porque nadie las da.

Dichosos los pobres. Se buscan locos:

Me pregunto si esta bienaventuranza la dicta la locura o la sabiduría.

Como propuesta bancaria de futuro, no tiene un pase.

Y como propuesta para seguir a Jesús por los caminos del reino de Dios, el mismo Jesús la declara imposible de aceptar.

Así que, pongámonos de acuerdo: ese “dichosos los pobres” es una locura.

Según el relato evangélico, al joven rico Jesús le propone que recorra con él y a su modo el camino que lleva a la vida: “Anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme”.

Jesús sabía que ése era el camino real. Lo sabía, porque se había movido siempre en él y ya estaba llegando a la meta.

Había salido de Dios y volvía a Dios.

Se había despojado de todo, también de sí mismo, para darlo todo a los pobres, para darse todo a los pobres.

Jesús conocía por dentro la dicha de aquel camino.

Pero al joven rico la propuesta le pareció exceso, demasía, locura; apenas la oyó, “frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico”.

Dejó el camino de la pobreza que Jesús conocía, y volvió al camino de la riqueza que él conocía.

Jesús se quedó con su bienaventuranza experimentada; y el joven se marchó con un pesar recién estrenado.

Aquel día, el apóstol Pedro, seguramente que de buena fe, le dijo a Jesús una mentira piadosa: “Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”.

Y Jesús hizo como que había escuchado una verdad toda entera.

Pero el hecho es que sólo Jesús puede decir con verdad eso de “darlo todo”, porque sólo él lo ha vivido: sólo él es puro don; sólo él es imagen visible del Amor invisible de Dios; sólo él se despojó incluso de sí mismo, y tomó la condición de esclavo haciéndose semejante a los pobres, bajando hasta la muerte y una muerte de cruz.

Y de ese camino propio de Jesús, que baja desde Dios hasta los pobres y sube con los pobres hasta Dios, es sacramento la Eucaristía que celebramos y comulgamos.

Hoy el Señor resucitado, también a nosotros nos mira con cariño y nos invita a seguirlo de aquella manera suya, que parece locura y es sabiduría.

Queridos: El mundo tiene demasiados ricos tristes, y demasiados pobres que aspiran a ser ricos tristes, y anda falto de locos dispuestos a vivir la alegría de amar.

¡Se buscan locos!

Feliz domingo.

Ser uno con los pobres

“Serán los dos una sola carne”. La palabra de la revelación permite intuir la dimensión de misterio inherente a la relación de amor.

Al hombre y a la mujer unidos en una carne por vínculo esponsal, la palabra les recuerda y les reclama: Preservad la diferencia, pues sois dos; cultivad la comunión, pues sois uno. No os anuléis, no os absorbáis, pues sois dos; amaos el uno al otro, que es amarse uno a sí mismo, pues sois uno.

Pero esa palabra que has escuchado no mira sólo a la relación hombre-mujer, sino que proyecta su luz sobre la relación Cristo-Iglesia, y es en esta relación donde la palabra encuentra plenitud de sentido y verdad cumplida.

“Serán los dos una sola carne”. En este misterio que la palabra revela, el amor, que es el ceñidor necesario de la unidad, es también la fuente en la que beber a saciedad la libertad.

“Dios es amor”, perfecta unidad en la Trinidad santa y eterna, plena libertad en su unidad indivisible.

A ti, Iglesia esposa de Cristo, el amor te llevará hoy a una comunión sacramental con tu Señor, para ser una con él, para decirle en libertad el sí de tu entrega, para aceptar gozosa el sí de su entrega.

En comunión con él, aprenderás a servir como él a los pequeños, a buscar como él a los pobres de la tierra, a perder la vida con él para encontrarla.

Pero no será ésa la única comunión que hoy harás cuando te acerques a la mesa de tu Señor, pues “el pan” de la eucaristía “es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan y bebemos del mismo cáliz”: Hoy comulgamos con el Señor y con los hermanos, que son su cuerpo.

Con todo, tampoco será ésa la última comunión que hoy recibirás, pues si la palabra no te lo recuerda, te lo dirá el Espíritu del Señor: “Tuve hambre y me diste de comer; tuve sed y me diste de beber…”. Hoy comulgamos con el Señor y con su cuerpo pobre, hoy comulgamos con los pobres del Señor.

«Los pastores de CERNA a sus iglesias: ¡paz y alegría! «

Comunicado de la Conferencia de Obispos de la Región del Norte de África
27 DE SEPTIEMBRE DE 2018 20:25 – REDACCIÓN IGLESIA CATÓLICA

Conferencia de Obispos de la Región Norte de África (CERNA)
Comunicado final de la Asamblea del 23 al 26 de septiembre de 2018 en Tánger (Marruecos)

Los pastores de CERNA a sus iglesias: ¡paz y alegría!

Después de la reunión organizada por la Iglesia de Tangier, deseamos reafirmar algunas convicciones fuertes a la vida de nuestras comunidades y sociedades, en comunión con las diferentes llamadas que pone en marcha Francisco con insistencia:

  1. El hecho de que la migración está aumentando en todo el mundo sigue siendo un vínculo importante en el sufrimiento que experimentamos en nuestros países. Él cuestiona nuestra solidaridad con aquellos que sufren y más ampliamente el respeto de cada persona humana, sin importar su situación. Denunciamos el pisoteo de los derechos fundamentales en las personas en la migración. Les dedicamos nuestra solidaridad en la que reconocemos el rostro sufriente de Cristo nuestro Señor. Nos confirmaron en este enfoque mediante el intercambio de experiencia con una delegación de la Comisión de Migración (CEMI) de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), dirigida por monseñor Guerino Di Tora, obispo auxiliar de Roma, presidente de la CEMI y de la Fundación Migrantes, y el cardenal Francesco MONTENEGRO, arzobispo de Agrigento y presidente de la Caritas italiana, que vieron de primera mano la situación migratoria en Tánger. Nos motiva a trabajar juntos para enfrentar este gran desafío para nuestras iglesias y nuestras sociedades divididas sobre el tema.
  2. La evolución de nuestras sociedades en África del Norte es cada vez más el debate sobre el reconocimiento del pluralismo religioso y la libertad de conciencia. Invitamos a nuestras comunidades a asumir este desafío espiritual de encuentro interreligioso, al servicio del éxito de toda la vida humana, en todas sus dimensiones, y particularmente en su encuentro con Dios. Es nuestra alegría así ser llamados a cooperar con el Espíritu Santo que nos precede en existence todos, cualquiera que sea, y luego trabajar los fundamentos teológicos y espirituales de este compromiso.
  3. La celebración de la beatificación de Mons. Pierre Claverie y 18 compañeros masculinos en Argelia, 8 de diciembre en Orán, una gran alegría para nuestras Iglesias. Esta beatificación nos confirma en lo que buscamos vivir en nuestros respectivos países. Es un testimonio que nos empuja más al don de nosotros mismos en amor y fidelidad.
  4. La Carta del Papa Francisco al Pueblo de Dios del 20 de agosto de 2018 nos recuerda la necesidad de vigilancia en nuestras comunidades para la protección de los niños y las personas vulnerables. Para la prevención del abuso sexual, abuso de poder y conciencia en la Iglesia y nuestras instituciones, queremos estar en mejores condiciones para identificar lugares para escuchar cuando sea necesario y para actualizar las orientaciones que nos hemos dado a nosotros mismos en 2012

También compartimos algunas noticias y nominaciones:
El nuevo gabinete de CERNA fue elegido por tres años: Mons. Paul DESFARGES sigue siendo el presidente, Mons. Ilario ANTONIAZZI el vicepresidente; Mario LEON DORADO es elegido miembro de la Mesa. El P. Michel Guillaud, secretario, se renueva.

Mons. Ilario ANTONIAZZI nos representará en el Sínodo sobre Juventud, Fe y Desplazamiento Vocacional «en octubre de este año.

Mons. Jean-Paul VESCO sucede a Mons. Claude RAULT en la animación de la comisión de consulta conjunta entre los obispos de Francia y el Magreb.

Mons. John MacWILLIAM y Mons. Ilario ANTONIAZZI nos representan el cincuenta aniversario del SECAM (Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar) en julio de 2019 en Kampala (Uganda).

La próxima reunión del CERNA tendrá lugar en Argel del 21 al 25 de septiembre de 2019.

+ Paul DESFARGES, presidente de CERNA
y los miembros de la Conferencia Episcopal de África del Norte

Hecho en Tánger el 26 de septiembre de 2018

Enlace a la noticia

Los obispos del norte de África denuncian el «atropello de los derechos fundamentales» de los migrantes

«LA MIGRACIÓN PONE EN TELA DE JUICIO NUESTRA SOLIDARIDAD CON QUIENES SUFREN», ALERTAN

Los obispos del norte de África denuncian el «atropello de los derechos fundamentales» de los migrantes

«La migración es una de las principales causas de sufrimiento que nuestros países comparten»

RELIGIÓN| MUNDO

La CERNA invita a sus comunidades a «asumir el desafío espiritual del encuentro interreligioso, en todas sus dimensiones, y en particular en su encuentro con Dios»

«Denunciamos el atropello de los derechos fundamentales de los migrantes», afirman los obispos del norte de África en un comunicado emitido tras la Asamblea de la CERNA(Conferencia Episcopal de África del Norte) que se celebró en Tánger (Marruecos) del 23 al 26 de septiembre.

«El fenómeno de la migración, que crece en todo el mundo, sigue siendo una de las principales causas de sufrimiento que nuestros países comparten», reza el comunicado. «La migración pone en tela de juicio nuestra solidaridad con quienes sufren y, en un sentido más amplio, el respeto que se debe a cada ser humano, cualquiera sea su situación».

Como signo de cercanía del norte al sur del Mediterráneo, la Asamblea de la CERNA contó con la participación de una delegación de la Comisión Episcopal de Migraciones (CEMI) de la Conferencia Episcopal Italiana, encabezada por monseñor Guerino Di Tora, -obispo auxiliar de Roma, presidente del CEMI y de la Fundación Migrantes-, junto al cardenal Francesco Montenegro, arzobispo de Agrigento y presidente de la Cáritas italiana.

Otro punto abordado por los obispos es la evolución de las sociedades en el norte de África que en asuntos como el reconocimiento del pluralismo religioso y la libertad de conciencia. La CERNA invita a sus comunidades a «asumir el desafío espiritual del encuentro interreligioso, en todas sus dimensiones, y en particular en su encuentro con Dios».

Los obispos concluyen afirmando que «es una gran alegría para todas nuestras iglesias celebrar la beatificación de monseñor Pierre Claverie y sus 18 compañeros«.

Comunicado completo de los obispos del norte de África

Los pastores de CERNA a sus iglesias: ¡paz y alegría!

Después de la reunión organizada por la Iglesia de Tangier, deseamos reafirmar algunas convicciones fuertes a la vida de nuestras comunidades y sociedades, en comunión con las diferentes llamadas que pone en marcha Francisco con insistencia:

  1. El fenómeno de la migración, que crece en todo el mundo, sigue siendo una de las principales causas de sufrimiento que nuestros países comparten. La migración pone en tela de juicio nuestra solidaridad con quienes sufren y, en un sentido más amplio, el respeto que se debe a cada ser humano, cualquiera sea su situación.

Denunciamos el atropello de los derechos fundamentales de los migrantes. Les dedicamos nuestra solidaridad en la que reconocemos el rostro sufriente de Cristo nuestro Señor. Nos confirmaron en este enfoque mediante el intercambio de experiencia con una delegación de la Comisión de Migración (CEMI) de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), dirigida por monseñor Guerino Di Tora, obispo auxiliar de Roma, presidente de la CEMI y de la Fundación Migrantes, y el cardenal Francesco MONTENEGRO, arzobispo de Agrigento y presidente de la Caritas italiana, que vieron de primera mano la situación migratoria en Tánger. Nos motiva a trabajar juntos para enfrentar este gran desafío para nuestras iglesias y nuestras sociedades divididas sobre el tema.

  1. La evolución de nuestras sociedades en África del Norte es cada vez más el debate sobre el reconocimiento del pluralismo religioso y la libertad de conciencia. Invitamos a nuestras comunidades a asumir el desafío espiritual del encuentro interreligioso, en todas sus dimensiones, y en particular en su encuentro con Dios. Es nuestra alegría así ser llamados a cooperar con el Espíritu Santo que nos precede en existencia a todos, cualquiera que sea, y luego trabajar los fundamentos teológicos y espirituales de este compromiso.
  2. Es una gran alegría para todas nuestras iglesias celebrar la beatificación de monseñor Pierre Claverie y sus 18 compañeros el 8 de diciembre en Orán. Esta beatificación nos confirma en lo que buscamos vivir en nuestros respectivos países. Es un testimonio que nos empuja más al don de nosotros mismos en amor y fidelidad.
  3. La Carta del Papa Francisco al Pueblo de Dios del 20 de agosto de 2018 nos recuerda la necesidad de vigilancia en nuestras comunidades para la protección de los niños y las personas vulnerables. Para la prevención del abuso sexual, abuso de poder y conciencia en la Iglesia y nuestras instituciones, queremos estar en mejores condiciones para identificar lugares para escuchar cuando sea necesario y para actualizar las orientaciones que nos hemos dado a nosotros mismos en 2012.

También compartimos algunas noticias y nominaciones:

El nuevo gabinete de CERNA fue elegido por tres años: Mons. Paul DESFARGES sigue siendo el presidente, Mons. Ilario ANTONIAZZI el vicepresidente; Mario LEON DORADO es elegido miembro de la Mesa. El P. Michel Guillaud, secretario, se renueva.

Mons. Ilario ANTONIAZZI nos representará en el Sínodo sobre Juventud, Fe y Desplazamiento Vocacional «en octubre de este año.

Mons. Jean-Paul VESCO sucede a Mons. Claude RAULT en la animación de la comisión de consulta conjunta entre los obispos de Francia y el Magreb.

Mons. John MacWILLIAM y Mons. Ilario ANTONIAZZI nos representan el cincuenta aniversario del SECAM (Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar) en julio de 2019 en Kampala (Uganda).

La próxima reunión de la CERNA tendrá lugar en Argel del 21 al 25 de septiembre de 2019.

+Paul DESFARGES, presidente de CERNA y los miembros de la Conferencia Episcopal de África del Norte

Hecho en Tánger el 26 de septiembre de 2018

La noticia completa

No cerremos a los pobres la puerta de la esperanza:

Queridos: nuestras preocupaciones de hoy no son, manifiestamente, las que alteraron la normalidad de la vida en las tiendas de los israelitas acampados en el desierto; ni son tampoco las que expresó a Jesús su discípulo Juan, cuando éste vio “a uno que echaba demonios” en nombre del Maestro.

Pese a todo, la palabra proclamada este domingo en nuestra celebración está llena de resonancias que necesitamos percibir para no ceder a la desesperanza.

“¡Ojalá todo el pueblo de Dios fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor!”

¡Ojalá todo el pueblo sintiese de alguna manera en su carne el dolor de Dios por la muerte de sus hijos!

Ojalá todo el pueblo recibiese el espíritu de Dios para conocer las profundidades de Dios, también su dolor.

Nos hace falta el espíritu de Dios para conocer la perfección de su ley, la fidelidad de su precepto, la pureza de su voluntad, la justicia de sus mandamientos.

Necesitamos el espíritu del Señor para reconocer a Cristo y reconocer nuestra propia carne en el hermano que sufre, en los hermanos que mueren.

Él, el Señor, indicaba esa misteriosa comunión, cuando dijo a sus discípulos: “El que no está contra nosotros, está a favor nuestro”.

Y esa comunión con Cristo hace valioso, precioso, incluso el vaso de agua que damos al hermano “porque es del Mesías”, porque es su cuerpo.

Que no cerremos a los pobres la puerta de la esperanza, por nuestra vana pretensión de entrar en la vida, no sólo con el cuerpo entero, sino también con nuestras riquezas.

Más nos vale entrar sin nada en el Reino de Dios que ser echados con todo al abismo, “donde el gusano no muere y el fuego no se apaga”.

Feliz comunión con Cristo y con los hermanos.

CURSOS DE LENGUAS 2018-19

  • Cursos de español, francés e inglés: desde octubre hasta junio, en horarios de mañana, tarde y noche. Grupos de niveles inicial, intermedio y para niños. La duración es de 100 horas, dos días a la semana y su precio de 100 dhs al mes (el pago se efectúa por trimestres), con descuentos a familias inscritas y dobles matrículas, así como a personas con impedimentos económicos.
  • Cursos de español y francés de comunicación: para aquellos que quieran mejorar y practicar el español y el francés. Clases impartidas por profesores nativos, acompañadas de actividades extras. La duración es de 100 horas, dos días a la semana y su precio de 100 dhs al mes (sólo el grupo de francés, el pago se efectúa por trimestres).
  • Curso de apoyo escolar en matemáticas y francés: para alumnos de liceos y bachillerato, sesiones de tarde intersemanales. La duración es de 100 horas, dos días a la semana y su precio de 100 dhs al mes (el pago se efectúa por trimestres), con descuentos a familias inscritas y dobles matrículas, así como a personas con impedimentos económicos.

El profesorado esta formado por: Maruan (Marruecos), Francia Ramos (Venezuela), Lola Melenchón (España), Ikram (Marruecos), Thierry (República Centroafricana), Rodrigue (República Centroafricana), Christelle (Chad), Haytam (Marruecos), Butaina (Marruecos), Rachid (Marruecos)

comienzo de los cursos: 15 de octubre de 2018

UN CENTRO QUE VIVE LA INTERCULTURALIDAD, QUE QUIERE ACOGER A LAS PERSONAS Y COMPARTIR VALORES HUMANOS. TE ESPERAMOS

Francisco Jiménez Maldonado
Centro Cultural Padre Lerchundi
Martil (Tetuán)
0539 97 95 53 – 0669 012 853

ABRIMOS LAS PUERTAS AL CURSO 2018-19

Esperanzas para tiempos inciertos

Conscientes de que vivimos en un mundo con múltiples desafíos, donde el ser humano no siempre encuentra el camino ni los medios para desarrollarse como persona, el Centro Cultural Lerchundi de Martil abre sus puertas para el encuentro de tod@s. Una herramienta de servicio, especialmente hacia aquellos segmentos de la sociedad menos favorecidos, cuyas existencias frágiles les impiden crecer en libertad y derechos. Llamamos a la participación y al compromiso desde la responsabilidad moral, por eso queremos contar contigo, haciendo nuestro el lema de Don Bosco «formar buenas personas y mejores ciudadanos».

Estamos todos invitados a participar desde el lunes 24 de septiembre. Te esperamos:

Horario

Lunes a viernes: 11’00-21’00 Sábado: 10’00-17’00

Biblioteca

Libros en español, inglés, árabe y francés

Especializada en Letras y Humanidades lerchundimartil@gmail.com

facebook: Centro Cultural Lerchundi

0539 97 95 53