Marruecos: Programa oficial del viaje del Papa Francisco

El Pontífice irá como ‘siervo de la esperanza’

FEBRERO 11, 2019 15:59ROSA DIE ALCOLEAVIAJES PONTIFICIOS

(ZENIT – 11 febrero 2019).- El programa del viaje apostólico a Marruecos ya está

El Papa Francisco viajará a Marruecos del 30 al 31 de marzo de 2019, a Rabat, con el lema Siervo de la esperanza,aceptando la invitación de Su Majestad el Rey Mohammed VI, y de los Obispos.

Francisco será el segundo papa en visitar este país, tras los pasos de San Juan Pablo II, quien realizó una visita apostólica en 1985, convirtiéndose el primer papa en visitar un país islámico.

Año Jubilar en Marruecos

También es, después de los Emiratos Árabes Unidos (del 3 al 5 de febrero), el segundo viaje del Papa a un país musulmán en el 800 aniversario de la reunión de San Francisco de Asís y Sultán Al-Malik en Damietta (Egipto), celebrada en 1219. En este marco, la Iglesia de Marruecos celebra un año jubilar por los 800 años de presencia franciscana en Marruecos (16 de enero de 2019-16 de enero de 2020).

Casablanca

El huso horario de Rabat es el mismo que el de Roma (GMT + 1).

Este es el programa publicado por el Vaticano: el programa actual no indica que el Papa vaya a Casablanca como se anunció anteriormente.

Sábado 30 marzo 2019ROMA-RABAT 
10:45Salida en avión del aeropuerto de Roma/Fiumicino para Rabat  
14:00Llegada al aeropuerto internacional de  Rabat-Salé  
 RECIBIMIENTO OFICIAL  
 CEREMONIA DE BIENVENIDA en la explanada frente al Palacio Real  
 VISITA DE CORTESÍA AL REY MOHAMED VI en el Palacio Real  
 ENCUENTRO con el PUEBLO MARROQUÍ, las AUTORIDADES, con la SOCIEDAD CIVIL y con el CUERPO DIPLOMÁTICO en la Explanada de la Mezquita HassanDiscurso del Papa 
 VISITA AL MAUSOLEO MOHAMED V  
 VISITA AL INSTITUTO MOHAMMED VI DE LOS IMANES, PREDICADORES y PREDICADORASSaludo del Papa 
 ENCUENTRO CON LOS MIGRANTES en la sede de Caritas diocesanaSaludo del Papa 
  
Domingo 31 marzo 2019RABAT-ROMA 
 VISITA AL CENTRO RURAL DE SERVICIOS SOCIALES de Témara  
 ENCUENTRO CON LOS SACERDOTES, RELIGIOSOS, CONSAGRADOS  y el CONSEJO ECUMÉNICO DE LAS IGLESIAS en la catedral de RabatDiscurso del PapaÁngelus del Papa 
 Almuerzo con el séquito papal  
 SANTA MISAHomilía del Papa 
 CEREMONIA DE DESPEDIDA en el aeropuerto internacional de Rabat/Salé  
17:15Salida en avión para Roma  
21:30Llegada al aeropuerto internacional de Roma/Ciampino  

Bendito el que viene en nombre del Señor


A la Iglesia de Dios que peregrina en Tánger 

Paz y Bien, hermanos muy queridos. 

Como ya sabéis, el Papa Francisco visitará Marruecos los días 30 y 31 del próximo mes de marzo. 

Ese anuncio, buena noticia para la Iglesia en Marruecos, es una gran alegría para todo el pueblo y motivo de particular agradecimiento para nosotros, pues tendremos ocasión de acercarnos al Papa –puede que alguno no la haya tenido todavía-, celebrar con él nuestra fe, escucharlo, hacerle sentir nuestro afecto, y decirle que nos sabemos apalabrados en la tarea de llevar el evangelio de Cristo al corazón de aquellos con quienes recorremos el camino de la vida. 

Pero nada de eso, con ser importante e incluso necesario, sería razón suficiente para justificar la tan deseada visita del Papa a Marruecos, pues nuestro compromiso con el evangelio, nuestro apego afectuoso al Papa Francisco, así como la celebración gozosa de los misterios de la fe, son parte de nuestra vida, por no decir que son sencillamente nuestra vida, aunque en ella jamás se nos hubiese concedido la oportunidad de ver al Papa. 

Esto me lleva, hermanos míos, a considerar otros aspectos de esta visita, que tal vez no sean tan de casa como los que, desde el principio, reclaman nuestra atención, pero que son probablemente más significativos y a los que, de hecho, se habrá de prestar mayor atención. 

Es obvio que el Papa viene a Marruecos para los cristianos que aquí vivimos; pero no creo equivocarme si digo que viene también y sobre todo para el pueblo marroquí, que aquí nos acoge como hermanos. 

Para cristianos y musulmanes es la llamada a trabajar por la paz, a obrar según justicia, a ser solidarios unos con otros, a promover la libertad de todos. 

Si en un tiempo pudieron separarnos dos certezas, hoy ha de unirnos una búsqueda. Si hemos escrito una historia fratricida en nombre de dos credos, es tiempo de escribir otra que a los ojos de todos resulte fraterna, unida por lazos de clemencia y misericordia. 

Lo que procede de Dios, ya sea en el Islam, ya sea en el evangelio, no nos separa a unos de otros, no nos hace extraños unos a otros, y mucho menos nos hace superiores a unos sobre otros. 

Lo que es de Dios, une en el amor que es Dios. 

Vivimos tiempos recios, en los que para cristianos y musulmanes se ha hecho urgente descubrir nuestra común vocación a humanizar el mundo, y hacerlo cada uno desde la luz con que nos ilumina la fe que profesamos. 

El corazón me dice que la visita del Papa Francisco a Marruecos dejará en nuestros ojos la dicha de mirarnos como hermanos, en nuestro corazón un compromiso con estos hermanos y con esta tierra, en nuestras manos un proyecto de solidaridad con los pobres, en nuestro espíritu la pasión de Dios por sus criaturas. 

Pero vosotros sabéis, hermanos míos, que en el horizonte de esta visita apostólica están también esos últimos entre los últimos que son los emigrantes. 

Abandonados a su suerte, puestos en las manos criminales de las mafias por las políticas criminales de los Gobiernos, impedidos de ejercer sus derechos fundamentales, tratados como esclavos, traídos y llevados como mercancía, empujados a regatear con la muerte lo que habría que ofrecerles en justicia, esos emigrantes necesitan que la palabra del Papa se dirija a ellos para confortarlos, para mantener viva su fe, para fortalecer su esperanza; y necesitan asimismo que esa palabra se dirija a la conciencia de los pueblos, recuerde la responsabilidad que en el drama de la emigración tiene la política de cada nación, y la mayor responsabilidad, si cabe, que en la formación de la conciencia y en la asunción de decisiones políticas tienen las comunidades cristianas en los países de origen, en las Iglesias del camino, en los países de destino. 

Ésta es una esperanza encendida en el corazón de la Iglesia de Tánger: Que el Papa Francisco venga a esta tierra, y que a esta humanidad hambrienta de justicia, de cariño, de esperanza, le haga llegar la luz de su palabra, el calor de su afecto, el testimonio de que la Iglesia, madre de todos, está especialmente cerca de estos hijos que todo lo necesitan. 

Estos hijos últimos no podrán acercarse al Papa Francisco. Pero habrán de ocupar un lugar privilegiado en su corazón de padre y en el corazón de su visita apostólica a Marruecos. 

A nosotros nos toca preparar el camino. Lo haremos con austeridad de vida, solidaridad con los pobres, oración en la comunidad y trato personal con el Señor. Lo haremos como si estuviésemos preparando la venida del Señor: ¡Bendito el que viene en su nombre! 

Un abrazo, hermanos míos muy queridos. El Señor os dé su paz. 

Tánger, 8 de febrero de 2019.

UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS 2019

Día octavo –El Señor es mi luz, mi salvación(Salmo 27, 1)

CATEDRAL DEL ESPIRITU SANTO, TANGER 

«Actúa siempre con toda justicia»

Como cristianos de nuestras comunidades en Tánger nos reunimos aquí para orar por la unidad. Este año el tema elegido por las Iglesias de Indonesia para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos es: «actúa siempre con toda justicia». Este tema es imperioso dadas las muchas situaciones que causan divisiones y conflictos. Mientras oramos juntos, se nos recuerda que nuestra vocación como miembros del cuerpo de Cristo es perseguir y encarnar la justicia. Nuestra unidad en Cristo nos da fuerza para tomar parte en la lucha más extensa por la justicia y para promover la dignidad de la vida.

L1: Dios de misericordia, nos has elegido para pastorear tu rebaño. Jesús, tu Hijo, nos ha enseñado a actuar con justicia. Somos conscientes de que en nuestro ministerio algunas veces actuamos injustamente con las personas que nos has encomendado: dando prioridad a los que son más cercanos o tienen un estatus social más alto; ignorando a los extraños, los pobres y los últimos de la sociedad; teniendo miedo de defender a los oprimidos; usando mal los recursos de la Iglesia. Estas conductas han hecho que algunas personas hayan abandonado la Iglesia.     

L2: Dans le Christ, le monde est réconcilié avec Dieu qui nous confie le message de la réconciliation. Nous qui sommes les ambassadeurs du Christ, chargés de son œuvre de réconciliation, faisons monter vers Dieu nos prières. Toi le Saint, toi qui nous unis, rends visible notre unité et donne au monde la guérison. Partout où l’on souffre de la guerre et de la violence, de l’injustice et des inégalités, de la maladie et des préjugés, de la pauvreté et du désespoir, en nous attirant vers la croix du Christ et les uns vers les autres.   A: Criste eleison

L3: Lord Jesus, you came to reconcile us to one another and to the Father. Lord Jesus, you heal the wound of sin and division. Lord Jesus, you intercede for us with your Father. Lord, have mercy.Christ, have mercy.

EvangelioJuan 8, 12

De nuevo les habló Jesús: “Yo soy la luz del mundo, quien me siga no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” 

John 8:12

When Jesus spoke again to the people, he said, “I am the light of the world. Whoever follows me will never walk in darkness, but will have the light of life.”

Saint Jean: 8,12  

Jésus leur parla de nouveau, et dit: Je suis la lumière du monde; celui qui me suit ne marchera pas dans les ténèbres, mais il aura la lumière de la vie.

El Credo de los discípulos de Cristo

Creemos en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador de Cielo y Tierra, de todo lo visible e invisible.

Creemos en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado no creado,
de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho.
Que por nosotros y por nuestra salvación bajó del cielo: por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen y se hizo hombre.
Por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato: padeció y fue sepultado.
Resucitó al tercer día, según las Escrituras, subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre.
De nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.

Creemos en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo recibe en una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creemos en la Iglesia, que es una, santa, universal y apostólica.
Reconocemos un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Esperamos la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. AMEN

Bendición

P.: Que el Padre, que es fiel a sus promesas y del que la ayuda nunca falta, os sostenga en su lucha por la justicia y sus esfuerzos para poner término a las divisiones. 
A.: Amén. 

P.: Avec les chrétiens de Terre Sainte, nous témoignons nous aussi de la naissance de Jésus-Christ à Bethléem, de son ministère en Galilée, de sa mort et de sa résurrection, et de la venue de l’Esprit Saint à Jérusalem ; lorsque nous implorons la paix et la justice pour tous, dans la sûre et ferme espérance en la venue de ton règne. Toi le Dieu Trinité, toi qui nous unis, rends visible notre unité et donne au monde la guérison.

A.: Amén.

P.: Oh Jesus Christ, Make me a channel of your peace. Where there is hatred let me bring your love. Where there is injury your pardon, Lord. And where there’s doubt true faith in you. Make me a channel of your peace.

A.: Amén. 

JES-1013

P.: Que os bendiga y os guarde el único Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, para que os ayude a proclamar su Buena Nueva en todo el mundo. 
A.: Demos gracias a Dios.

Gracias a todos por la ORACION

Thank you  for prayer

Merci a tous pour la prière

‘Siervo de la esperanza’: Logo y lema del viaje del Papa a Marruecos

30 y 31 de marzo de 2019
ENERO 08, 2019 22:15REDACCIÓNVIAJES PONTIFICIOS


(ZENIT – 8 enero 2019).-

Siervo de la esperanza es el tema del viaje del Papa Francisco a Marruecos el 30 y 31 de marzo de 2019, anuncia Vatican News en inglés.
El Papa Francisco se reunirá con el líder de los musulmanes marroquíes, 800 años después de la reunión entre San Francisco de Asís y el Sultán Al-Malik al-Kāmil de Egipto, como señaló el Papa en su discurso ante los embajadores el 7 de enero.

Rabat y Casablanca
El Pontífice hará esta visita apostólica en respuesta a la invitación del Rey Mohammed VI y los obispos del país.
El viaje incluye las ciudades de Rabat y Casablanca y será el vigésimo sexto viaje papal fuera de Italia. También será la segunda visita de un papa a este país después de la reunión de San Juan Pablo II en Casablanca con jóvenes musulmanes el 19 de agosto de 1985.

Logo oficial
El logotipo oficial de la visita del Papa fue elegido entre 50 proyectos, presentados al concurso. La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha indicado que la cruz y la media luna, símbolos del cristianismo y el islam, “enfatizan las relaciones interreligiosas entre cristianos y musulmanes, siguiendo los pasos de San Francisco”.
La ilustración tiene los colores de los dos estados: verde y rojo – horizontal de la cruz y creciente – para Marruecos, amarillo y blanco – la vertical de la cruz y el fondo – para el Vaticano. “Marruecos” está escrito en inglés y árabe.
El tema de la visita está inscrito con el nombre de Papa Francisco: Siervo de la Esperanza, que es el título de la carta pastoral que la Conferencia Episcopal Regional del Norte de África (CERNA) entregó al Papa Francisco durante la última Visita ‘ad Limina’ a Roma en 2015.

Emiratos Árabes
El Papa también tiene previsto visitar los Emiratos Árabes Unidos del 3 al 5 de febrero: dijo el lunes 7 de enero que sus visitas a estos dos países de mayoría musulmana “representan dos oportunidades importantes para promover el diálogo interreligioso y el entendimiento mutuo entre los fieles de ambas religiones celebraron este año el octavo centenario del histórico encuentro entre San Francisco de Asís y el Sultán al-Malik al-Kāmil “.

 

https://es.zenit.org/articles/siervo-de-la-esperanza-logo-y-lema-del-viaje-del-papa-a-marruecos/

Los 19 mártires de Argelia

BEATIFICACION DE LOS 19 MARTIRES DEL AMOR POR ARGELIA:

8 DE DICIEMBRE DE 2018

Los 19 mártires de Argelia de los años 1994-1996 son testigos de una fe limpia que, a través de la oración y la presencia ha creado un espacio de diálogo. Son una hermosa imagen de la Iglesia de Argelia, compuesta por unos pocos miles de fieles en cuatro diócesis: Argel, Orán, Constantina-Hipona y Laghouat. La Iglesia de Argelia es consciente de tener una misión profética, la de crear un clima de diálogo entre la fe cristiana y el islam, en la certeza de que todos somos hijos de Dios, obra de sus manos, y que los hijos de Dios están llamados a reconocerse. Personalidades diferentes, unidas por una vocación común a la santidad, cada uno de ellos fue un auténtico testigo del amor de Cristo, del diálogo, de la apertura a los demás, de la amistad y de la pertenencia a la Iglesia. Los rasgos comunes de los 19 mártires son: fe sólida en Cristo y su Evangelio; amor por la tierra a la que el Señor los había enviado; atención y delicadeza evangélica hacia el pueblo argelino, sobre todo hacia los pequeños y los humildes, con una especial atención a los jóvenes; respeto por la fe del otro y deseo de entender el islam. Los 19 mártires encarnaron hasta el final la vocación de la Iglesia argelina de ser sacramento de la caridad de Cristo por todo el pueblo. Monseñor Pierre Claverie O.P., obispo de Orán, unas pocas semanas antes de morir, en una homilía pronunciada el 23 de junio de 1996, decía: “Después del comienzo del drama argelino, a menudo me preguntaban: ‘¿Qué estáis haciendo allí? ¿Por qué os quedáis? ¡Sacudid el polvo de vuestras sandalias! ¡Volved!’. ¿Pero a dónde vamos a volver? ¿Cuál es nuestra casa? Estamos allí por el Mesías crucificado. Por ninguna otra razón y por nadie más. No tenemos ningún interés que salvaguardar, ninguna influencia que mantener. No estamos impulsados por algún tipo de perversión masoquista. No tenemos ningún poder, pero estamos allí como junto a la cama de un amigo, de un hermano enfermo, en silencio, sosteniendo su mano y secándole la frente. Es por Jesús, porque es él quien sufre allí, en esta violencia de la que no escapa nadie, crucificado de nuevo en la carne de miles de inocentes. Dar la propia vida. Esto no está reservado a los mártires o, al menos, estamos llamados a convertirnos en ‘mártires-testigos’ del don gratuito de amor, del don gratuito de la vida. Este don nos viene de la gracia de Dios dada en Jesucristo. ¿Y cómo traducir este don, esta gracia?”.

Los 19 mártires, beatificado el 8 de diciembre de 2018 en Orán, en la Basílica de Nuestra Señora de la Santa Cruz son:

  • El hermano Henri Vergès, Marista, y Sor Paul-Hélène Saint-Raymond, de las Hermanitas de la Asunción. Fueron asesinados juntos en la biblioteca de la casba de Argel el 8 de mayo de 1994;
  • dos Agustinas Misioneras, asesinadas el 23 de octubre de 1994 al ir a la Misa dominical, delante de la capilla de Bab-el-Oued: Sor Esther Paniagua Alonso y Sor Caridad Alvarez Martín;
  • cuatro Misioneros de África (Padres Blancos), asesinados juntos en Tizi-Ouzu, en su casa, el 27 de diciembre de 1994: P. Jean Chevillard, P. Alain Dieulangard, P. Charles Deckers, P. Christian Chessel;
  • dos Hermanas de Nuestra Señora de los Apóstoles, asesinadas por dos disparos a la salida de Misa, el 3 de septiembre de 1995, a cien metros de su casa, en Belcour: Jeanne Littlejohn (Sor Angèle-Marie) y Denise Leclercq (Sor Bibiane);
  • Sor Odette Prévost, Hermanitas del Sagrado Corazón;
  • siete monjes Trapenses de Tibhirine: el prior P. Christian de Chergé, el hermano Luc Dochier, el P. Christophe Lebreton, el hermano Michel Fleury, el P. Bruno Lemarchand, el P. Célestin Ringeard y el P. Paul Favre-Miville.
  • Mons. Pierre Claverie O.P., obispo de Orán, asesinado el 1 de agosto de 1996, junto a su joven chofer y amigo musulmán, Mohamed: esta circunstancia sume un alto valor simbólico para la vida de la Iglesia en Argelia.

Béatification de Mgr Pierre Claverie op, évêque,

et ses 18 compagnons, religieux, religieuses, martyrs

Programme

–  Vendredi 07 décembre:

Arrivée, retrait des badges et installation des invités à l’Hôtel Liberté.

Veillée spirituelle à la cathédrale Sainte Marie (Centre Pierre Claverie) à 20h00 (familles et participants venant de l’étranger)

–  Samedi 08 décembre:

  • Cérémonie d’accueil à la Grande Mosquée à 9h00 (pour les délégations des familles, les évêques et les journalistes)
  • Messe de béatification au Sanctuaire Notre Dame de Santa Cruz à 13h00   présidée par le cardinal Becciu, préfet de la Congrégation pour les causes des saints.
  • Retransmission à la cathédrale Sainte Marie (Centre Pierre Claverie) en direct.
  • dîner offert par Mr le Ministre des Affaires Religieuses suivi de pièce de théâtre «Pierre et Mohamed» (pour les résidents à l’hôtel Liberté).

–  Dimanche 09 décembre:

  • Les familles seront invitées à se rendre sur les tombes des bienheureux (Alger, Tibhirine, Tizi Ouzou)
  • Pour ceux qui le souhaitent, messe d’action de grâce à la cathédrale Sainte Marie (Centre Pierre Claverie) à 9h.

http://www.ktotv.com/beatification-martyrs-algerie

Obispo de Tánger – Santiago Agrelo

 

SALUDO

Queridos amigos de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía.  Señoras. Señores: Paz y Bien.

Si alguien preguntase qué nos ha traído hoy a este encuentro, podríamos responder que nos ha convocado la defensa de los derechos humanos. Así es.

Confieso, sin embargo, que he llegado a pensionista sin haber leído la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Y constato con asombro que son muchos los que, habiéndola firmado, supongo que después de haberla leído, no la respetan; y que seguramente somos muchos los que, sin haberla firmado y puede que ni siquiera leído, ponemos todo el empeño en respetarla escrupulosamente.

Porque va a ser que lo que cuenta no es un papel que todos pueden firmar e ignorar; lo que cuenta es el ser humano, la persona humana, ese otro que es como yo y en el que puedo reconocerme.

Aquí me han traído hoy vuestra benevolencia y las certezas morales que han guiado mi vida como ciudadano y como cristiano.

A ese mundo de certezas pertenece la de la comunión de todos en una misma y única humanidad. Si las cosas son así, servir a otro es de alguna manera, servirse uno a sí mismo; servir a quien se encuentra en situación de necesidad es siempre un modo de remediar la propia necesidad; eso me lo enseñó el profeta que dijo: “No te cierres a tu propia carne”.

De ahí que la Delegación Diocesana de Migraciones de la Iglesia de Tánger y yo mismo nos sintamos hoy no poco confundidos en un evento que es de ¡reconocimiento de la solidaridad que cada día tenemos con nosotros mismos!

Por esa misma antigua y entrañable identificación de los pobres con uno mismo, sería poco comprensible que nadie recordase hoy lo que ayer ha compartido con los demás, pues sería algo así como recordar lo que ayer hemos comido: ¡Nadie guarda memoria de eso!

Mi admirada Simone Weil lo dijo de esta manera: “El benefactor de Cristo, en presencia de un desdichado, no siente ninguna distancia entre la persona que tiene delante y él mismo; proyecta hacia el otro todo su ser; y desde ese momento el impulso a dar de comer es tan instintivo, tan inmediato, como el de comer uno mismo cuando tiene hambre. Y cae enseguida en el olvido, como caen en el olvido las comidas de días pasados”.

Un segundo motivo de confusión para la Delegación y para mí es que llevamos años intentando hacer visibles a esos inmigrantes que las opciones políticas han hecho clandestinos en los países por donde transitan, y resulta que ¡nos hemos hecho visibles a nosotros mismos!

Y aquí me toca confesar pecados que, en la lucha por la justicia, pueden haberse escondido en los pliegues de la solidaridad:

Podemos olvidar que al necesitado no le damos de lo que es nuestro, sino de lo que es suyo.

A algunos, que tienen recursos para ayudar, les he oído reclamar el agradecimiento de quienes son ayudados: olvidamos que no estamos dando, sino devolviendo, y que por eso mismo, no hemos de reclamar gratitud, sino que hemos de pedir perdón.

Por otra parte, no sé cómo habremos de arreglárnoslas en circunstancias como ésta para que “no sepa la mano izquierda lo que hace la mano derecha”.

Y, último capítulo de esta confesión: mucho me temo que no hayamos amado a los pobres “tanto que nos perdonen la escudilla de sopa que les damos” (Vicente de Paúl).

El pan compartido, la mano estrechada, el abrazo fraterno, son reconocimiento y defensa de la dignidad y de los derechos de todos los miembros de la familia humana.

El pan compartido, la mano estrechada, el abrazo fraterno, son pequeños pasos que se dan hacia un mundo en el que “los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de libertad de palabra y de creencias”.

El pan compartido, la mano estrechada, el abrazo fraterno, son los primeros nombres que damos a una relación que queremos que sea humana con todos.

No hacen falta declaraciones solemnes para compartir pan, estrechar manos y abrazar hermanos.

La DUDH está ahí, firmada por todos los que salían de las atrocidades de la II Guerra mundial y habían conocido la barbarie de crímenes contra la humanidad justificados con ideologías supremacistas y totalitarias. La DUDH está ahí, y, sin embargo, en los once años de mi servicio como obispo en la diócesis de Tánger, he sido testigo de la violación continuada del derecho de todos a emigrar, del derecho de todos a la integridad física; he visto humanidad esclavizada, humillada, vejada, utilizada; he visto pisoteada la dignidad humana, mujeres y hombres mendigando lo que se les debe de justicia. He visto tanto sufrimiento inútil y evitable, que sólo puedo avergonzarme de pertenecer al mundo de quienes lo provocan.

Una constatación o, si ustedes prefieren, una evidencia: en esos once años de testigo en la frontera sur de España, la situación de los emigrantes no ha hecho más que empeorar. Han sido once años de descenso en la escala del respeto a la dignidad de las personas, y de progresiva degradación social en materia de solidaridad con los pobres: de ignorar sus sufrimientos y mirar para otro lado, hemos pasado a justificar que se les condene a la esclavitud y se les deje morir.

A quienes me pregunten qué hacer para poner remedio a este mal que amenaza con destruir nuestro patrimonio de humanidad, les recordaré la importancia de compartir pan, estrechar manos y abrazar hermanos; que es un modo de pedir que se te encuentre siempre al lado del que sufre, siempre solidario con él; y ése es tu modo de mostrar que reconoces en el otro a uno como tú mismo.

Pero puedo decirlo de otra manera: que te encuentren siempre al lado de los que sufren, siempre con los pequeños, siempre entre los últimos.

Ahora bien, si son muchos los motivos que tengo para sentir confusión en este acto, también los tengo y muchos para estaros agradecido, todo lo agradecido de que soy capaz, por esa extraña decisión de reconocimiento a estos repartidores de pan y de abrazos. Necesito agradecéroslo cuanto sé y puedo, ya que ese gesto vuestro, es un modo bien sencillo y eficaz de decirle a alguien –seguramente que a muchas personas-, que los inmigrantes están aquí. Ellos son hoy aquel niño solo del que habla con inmensa ternura Eduardo Galeano en El libro de los abrazos:

«Fernando Silva dirige el hospital de niños en Managua. En vísperas de Navidad, se quedó trabajando hasta muy tarde. Ya estaban sonando los cohetes, y empezaban los fuegos artificiales a iluminar el cielo, cuando Fernando decidió marcharse. En su casa lo esperaban para festejar. Hizo una última recorrida por las salas, viendo si todo quedaba en orden, y en eso estaba cuando sintió que unos pasos lo seguían… se volvió y descubrió que uno de los enfermitos le andaba detrás. En la penumbra, lo reconoció. Era un niño que estaba solo. Fernando reconoció su cara ya marcada por la muerte y esos ojos que pedían disculpas o quizá pedían permiso. Fernando se acercó y el niño lo rozó con la mano: _Decile a… -susurró el niño-, decile a alguien que yo estoy aquí».

Gracias, amigos, gracias por este reconocimiento, que es un modo de recordar que los inmigrantes están aquí, que existen, que tienen derechos, y que están olvidados en la soledad de la frontera sur de España.

Gracias, también en nombre de la Delegación Diocesana de Migraciones. Un abrazo de este hermano menor.

Cádiz, 10 de diciembre de 2018.

Santiago Agrelo Martinez, obispo

El Papa Francisco vendrá en visita oficial a Marruecos

A la Iglesia de Dios que peregrina en Tánger

Hoy, a mediodía, la Santa Sede ha anunciado que, los días 30 y 31 del próximo mes de marzo, el Papa Francisco vendrá en visita oficial a Marruecos.

El Papa llega invitado por su Majestad el Rey Mohamed VI y por la Iglesia que peregrina en Marruecos. Será pues una visita al pueblo marroquí y a la comunidad eclesial.

Todavía se mantiene viva aquí la memoria de aquella otra visita que, en 1985, hizo a este Reino el Papa San Juan Pablo II, una visita que ha aportado al pueblo marroquí y a la Iglesia un inmenso caudal de esperanza, de caridad, de bendiciones.

Como Pastor de la Iglesia universal, el Papa viene a encontrarse con el pueblo marroquí y con sus autoridades, especialmente con su M. el Rey Mohamed VI, en un marco de diálogo interreligioso que musulmanes y cristianos queremos promover.

Como sucesor del apóstol Pedro, el Papa viene también a confirmar la fe de los fieles: viene a conocernos, a compartir nuestra vida, a darnos ánimos, a orar con nosotros, a bendecirnos.

En esa visita tiene puestas muchas esperanzas el pueblo de los emigrantes en tránsito hacia Europa.

El programa de la visita no está todavía cerrado. Seguramente que celebrará la Eucaristía con la comunidad cristiana. Allí estaremos cuantos esperamos, deseamos y pedimos su visita. Él viene de lejos para encontrarnos. Nosotros iremos de más cerca para encontrarlo.

Nos alegramos por esta buena noticia para el pueblo de Marruecos, para la comunidad eclesial, para los preferidos de Dios.

Y ya desde ahora encomendamos al Señor la persona del Papa Francisco, su ministerio y el fruto de su encuentro con nosotros.

Bendito el que viene en nombre del Señor.

Retiro Espiritual del P. Jean Baptiste

Retiro Espiritual del P. Jean Baptiste con los estudiantes africanos en Al Hoceima

Los días 24 y 25 de noviembre de 2018, se celebró en la Parroquia de San José de Al Hoceima un retiro de preparación al adviento dirigido a los jóvenes estudiantes de Costa de Marfil, Camerún, Guinea Bissau y Burkina Fasso, impartido por el Franciscano P. Jean Baptiste.
El sábado por la mañana fue la charla y oración con meditación personal.
El domingo por la mañana se celebró una Eucaristía festiva y una comida elaborada por los jóvenes estudiantes dando la bienvenida a los de primer año.
Muchísimas gracias al P. Jean Baptiste por seguir acompañando a los jóvenes y también muchísimas gracias a los jóvenes estudiantes por continuar dando testimonio de su fe en esta población.

Al Hoceima

Homenaje al Doctor Don Federico Molina y a la Comunidad de Hijas de la Caridad

Los días 15 y 16 de noviembre de 2018, el Instituto Español Melchor Jovellanos de Al Hoceima, celebró las cuartas Jornadas Interculturales, centradas en la Sanidad en el Protectorado Español de Marruecos, donde se homenajeó al Doctor Don Federico Molina y a la Comunidad de Hijas de la Caridad de Al Hoceima por toda la labor que están realizando en el campo de la sanidad y del compartir generoso con la población.

En los diferentes actos, estuvo presente el hijo del Doctor Don Federico Molina y también la Comunidad de Hijas de la Caridad, con mención especial a Sor Josefa que después de cerca de setenta años en la ciudad de Al Hoceima trabajando en el área de cirugía, ha tenido que regresar a su tierra.

Muchísimas gracias al Doctor Don Federico por su labor y a nuestras Hermanas por su entrega generosa.