“Renace la alegría”
RENACE > “Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría”, dice el papa Francisco al comienzo de Evangelii gaudium. El fin de la actividad misionera es, precisamente, ayudar a extender esta alegría, anunciando a todos la posibilidad de nacer y renacer al encuentro con Dios. Un renacer a la vida de fe que, como tantas veces comprueban los misioneros, ha sido revelado a los pequeños.
LA ALEGRÍA > Los misioneros, llenos de alegría, comparten con los más pobres su experiencia de encuentro con Cristo. Los que reciben este anuncio y abren su corazón a él, también acogen con alegría la Buena Noticia de la salvación. Francisco nos dice cuál es el origen de esta gran alegría: “El amor con el que el Padre ama al Hijo llega hasta nosotros y, por obra del Espíritu Santo, nos envuelve”; y además, nos invita a participar en ella: “¿Por qué no entramos también nosotros en este río de alegría?”.
Cartel DOMUND 2014

La sonrisa de unos jóvenes de diferentes razas sirve para expresar la alegría que brota del corazón. Sus miradas y sus manos entrelazadas reflejan que esa alegría nace de un corazón limpio y una fraternidad profunda. Es la fuerza contagiosa del amor, que descubren a cada paso quienes viven la experiencia de la misión.
Junto al lema, la palabra “DOMUND” evoca por sí sola la vida de entrega de los misioneros y nuestro deseo de ayudarles en su tarea. Y sobre un fondo morado, algunos signos evocan aspectos de la actividad misionera de la Iglesia. Facilitar la cooperación con esa labor es el objetivo de las Obras Misionales Pontificias.
Oración
Virgen y Madre María,
ayúdanos a decir nuestro “sí”
ante la urgencia, más imperiosa que nunca,
de hacer resonar la Buena Noticia de Jesús.
Intercede por la Iglesia,
para que nunca se encierre ni se detenga
en su pasión por la actividad misionera.
Ayúdanos a resplandecer
en el testimonio de la comunión,
de la fraternidad y la solidaridad,
de la fe ardiente y generosa,
de la justicia y el amor a los pobres,
para que la alegría del Evangelio
llegue hasta los confines de la tierra
y ninguna periferia se prive de su luz.
Madre del Evangelio viviente,
manantial de alegría para los pequeños,
ruega por nosotros. Amén.
(Cf. Francisco, Evangelii gaudium, 288)



El DOMUND es el día en que la Iglesia universal reza por los misioneros y misioneras y colabora con ellos en su labor evangelizadora desarrollada entre los más pobres. La Jornada Mundial de las Misiones, conocida como DOMUND, se celebra en todo el mundo el cuarto domingo de octubre. El DOMUND es una llamada de atención sobre la común responsabilidad de todos los cristianos en la evangelización e invita a amar y apoyar la causa misionera. Los misioneros dan a conocer a todos el mensaje de Jesús, especialmente en aquellos lugares del mundo donde el Evangelio está en sus comienzos y la Iglesia aún no está asentada.
La supervivencia de los Territorios de Misión depende de los donativos. El DOMUND es una llamada a la colaboración económica de los fieles. Gracias a su generosidad se construyen templos, se compran vehículos, se forman catequistas, se atienden proyectos sociales, sanitarios y educativos en las misiones. Cada año llevan se llevan a cabo Proyectos Pastorales como: La construcción de iglesias y capillas; la compra y sostenimiento de vehículos para la pastoral; la formación básica y permanente de los responsables de la pastoral; elsostenimiento de comunidades religiosas; el mantenimiento de los catequistas misioneros; También se realizan Proyectos Sociales, Educativos y Sanitarios: La Iglesia tiene una amplia labor social y educativa en todo el mundo: atiende a 117.119 institucionessociales: hospitales, residencias de ancianos, orfanatos y comedores para personas necesitadas en todo el mundo.
Nombrado para promover y acompañar en Marruecos las diversas actividades a favor de las OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS (OMP), he asumido esta responsabilidad como parte del mandato que todos hemos recibido del Señor, de ir al mundo entero y proclamar el Evangelio con vida y con palabras. Nuestra Obra Misionera, la de esta Iglesia que peregrina en Marruecos, es, en sus dos circunscripciones de Rabat y de Tánger, parte pequeña pero muy significativa de la misión universal confiada por el Señor a todos sus discípulos: Trabajamos por llevar el evangelio a los pobres, oramos para que venga a nosotros el Reino de Dios, y nos esforzamos para que en todas partes, por el incremento de las Iglesias, vaya llegando a su plenitud el cuerpo eclesial de Cristo Jesús.














El Campo de Trabajo en Tetuán está consiguiendo entusiasmar a los jóvenes participantes y fomentar un clima de amistad y de unión entre todos. Las distintas realidades en las que están colaborando están siendo muy interpelantes, además de que se establecen lazos muy cordiales con los distintos colectivos. Con los “niños de la calle” del Centro Anjaal se está creando una relación llena de alegría y cariño; el trato con las personas con discapacidad física y cerebral está impactando mucho a los jóvenes, desde una dinámica de mucha ternura y afecto. En la residencia de ancianos, los jóvenes valoran, sobre todo, el contacto con personas cargadas de tanta experiencia y sabiduría. Finalmente, hay un grupo de jóvenes que está haciendo un gran servicio de mantenimiento a la parroquia, pintando el claustro del patio interior. El domingo, después de la misa en la parroquia, el grupo de jóvenes pasó un día de convivencia en Chefchouen, una bella localidad muy parecida a Vejer de la Frontera. Un día tranquilo y de descanso, pero muy bonito. –



Estimados/as amigos/as:
