Desde el 24 de diciembre 2024 hasta el 6 de enero 2026, la Iglesia católica en todo el mundo celebra el Jubileo, con el lema “Peregrinos de Esperanza”. Y son precisamente signos de esperanza los que acompañan la comunidad cristiana presente en Nador en este año 2025. Veamos cuáles son y a qué personas se refieren.
Por una parte, son protagonistas de esperanza las religiosas Esclavas de la Inmaculada Niña, popularmente conocidas como las “infantitas”. La comunidad actualmente está formada por Auxilio, María Rosa y Celina; cada una, a su manera, celebra con júbilo este tiempo de gracia.
De izquierda a derecha: Auxilio, Rosi, Celina
Auxilio Titos dio gracias a Dios por sus 95 años de vida el 24 de mayo de este año, haciendo honor a su nombre de pila. Todos los que la conocen se asombran de su vitalidad y su deseo de seguir viviendo por Dios y para el prójimo, con nuevos proyectos al servicio de la promoción de las mujeres en estas tierras.
María Rosa Megías cumplirá 50 años de presencia en Marruecos el próximo 12 de septiembre. Toda una vida, se diría, dedicada a dar testimonio del Evangelio, con la vida y con las palabras, en las obras de su congregación en Alhucemas y Nador.
Celina Pérez tendrá que esperar al 2026 para celebrar su 50º aniversario de profesión religiosa, pero desde ya da gracias a Dios por poder estar en Nador, desde el 2023, y durante muchos años en la vecina Melilla, además de otros destinos en su natal México y en España.
De izquierda a derecha, Carmen Aurelia, Carmen Machado (la hna. provincial, de paso por la comunidad en este verano), Anna Plis y Carmen Polo, la última llegada a la comunidad
En Nador también está presente una comunidad de la Hijas de la Caridad. Entre ellas, la hna. sirviente es sor Carmen Aurelia García, que lleva más de 30 años en Marruecos, desarrollando diversos servicios y ahora, en Nador sirve en la Dar Heria o Casa de Acogida. Desde el nacimiento de DDM han colaborado y no ha faltado una Hija de la Caridad en el campo sanitario. Actualmente está sor Anna Plis, hermana de Polonia. Ella lleva algo más de un año entregada totalmente al acompañamiento de personas enfermas. En abril se incorporó a la comunidad Sor Mª Carmen Polo para reforzar ambos servicios y a la comunidad.
Aun siendo conscientes de la fragilidad de las comunidades cristianas y de la presencia de la vida consagrada en estas tierras, damos gracias a Dios por los signos de esperanza para el Reino de Dios que suscita en esta tierra marroquí.
La Archidiócesis de Tánger se une a la convocatoria que el papa León XIV realizó al final de la audiencia general de ayer, miércoles 20 de agosto, para rezar a la Virgen María el próximo viernes, 22 de agosto, día en que se la venera como Reina: que el Señor «enjugue las lágrimas de quienes sufren a causa de los conflictos armados en curso«.
El Papa León XIV solicita una vez más con insistencia oraciones por la paz a los fieles congregados este miércoles 20 de agosto, en el Aula Pablo VI para la Audiencia General, y los invita a invocar la intercesión de María. Para ello, pide a todos los creyentes que celebren el 22 de agosto, memoria litúrgica de la Santísima Virgen María, Reina:
“Una jornada de ayuno y oración, implorando al Señor que nos conceda la paz y la justicia, y que enjugue las lágrimas de quienes sufren a causa de los conflictos armados en curso”.
María, añadió el Papa:
“Ella es la Madre de los creyentes aquí en la tierra, y también es invocada como Reina de la Paz, mientras nuestra tierra sigue herida por las guerras en Tierra Santa, en Ucrania y en muchas otras regiones del mundo”.
El perdón, requisito fundamental para la paz
Dirigiéndose a los fieles de lengua portuguesa, el Papa León XIV recordó el requisito fundamental para la coexistencia pacífica entre los pueblos y las personas: «¡Sin perdón nunca habrá paz!».
Y al saludar a los peregrinos polacos presentes en Roma y a los del Santuario de Nuestra Señora de Jasna Góra en Polonia, donde se conserva el icono de Nuestra Señora de Czestochowa, les pidió que «incluyan en sus intenciones la oración por el don de la paz —desarmada y desarmada — para todo el mundo, especialmente para Ucrania y Oriente Medio».
La acción de Caritas no va de vacaciones, aunque sea verano… Prueba de ello ha sido la 2ª edición del «Mercado de talentos» que tuvo lugar el último domingo de julio, en el atrio de la Catedral de Tánger. Una veintena de participantes con diversos talentos tuvo la oportunidad de presentar y vender sus creaciones en un ambiente agradable, familiar, festivo… a pesar del calor sofocante. Momentos de sonrisas, intercambios y entusiasmo, entre prendas de vestir, artículos de confección, bisutería, pinturas, peinados…
En esta edición, se hizo especial hincapié en la profesionalización de los expositores. De hecho, previamente al evento, unos quince de ellos recibieron formación sobre la creación de actividades generadoras de ingresos (IGA), lo que les permitió estructurar sus proyectos, identificar obstáculos y movilizar sus recursos.
Cada participante recibió posteriormente apoyo personalizado mediante entrevistas individuales para perfeccionar su enfoque, animarlos y desarrollar su portafolio profesional. Esta nueva herramienta se diseñó para ayudarles a mostrar su trabajo, ampliar su clientela y ampliar su red de contactos.
Inspirados por la energía y creatividad que marcó este día, desde Caritas nos dicen que ya están ansiosos para organizar una nueva edición del Mercado de Talentos, para seguir poniendo en valor estos creadores valientes y estos proyectos significativos.
En lo que llevamos de año, se han celebrado ya las fiestas jubilares en algunos templos de la Archidiócesis. En este mes de agosto tendrán lugar tres celebraciones más, coincidiendo con los titulares de los siguientes templos parroquiales:
En la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, de Tánger. Aunque el día de la fiesta titular es el 15 de agosto, la misa jubilar tendrá lugar el domingo 17 de agosto, a las 10.30h.
Paroisse de l’Assomption – Tanger
En cambio, para el día 15 de agosto, a las 20:00h, se ha organizado un excepcional concierto de música sacra. Será un concierto bajo el lema de la paz y el diálogo entre músicos de todos los orígenes y culturas. El Coro de Nuestra Señora de la Asunción y los solistas de la compañía de ópera «Amici del Bel Canto» interpretarán obras de música sacra clásica y tradicional. Entrada libre, con recomendación de reserva por el aforo limitado (+212 612 606 367).
Por otra parte el domingo 17 de agosto, a las 12h, tendrá lugar el jubileo en la Parroquia de Santiago el Mayor, de Nador. Esta celebración se ha pospuesto respecto al calendario previsto inicialmente, que contaba con realizarse el día del titular, 25 de julio.
Parroquia de Santiago el Mayor – Nador
Por último, el 24 de agosto, a las 18.30h tendrá lugar el jubileo en la Parroquia de San Bartolomé, de Asilah, en el día de su titular, con la celebración de la eucaristía.
Parroquia de San Bartolomé – Asilah
La Iglesia católica, al instaurar la celebración de los años santos o jubileos, lo que intenta es poner en práctica la misión que define a Jesús: “Anunciar el año de gracia”.
El origen de esta expresión lo encontramos en la vida y misión del Señor Jesucristo, quien, al comienzo de su ministerio público, en la Sinagoga de Nazaret leyó unos párrafos del libro del profeta Isaías aplicándolos a sí mismo, afirmando que su misión era: “proclamar el año de gracia del Señor”.
Según esto, y como nos explicaba nuestro arzobispo, Fr. Emilio Rocha, OFM, en su carta del 25 de diciembre 2024, “el Jubileo que actualmente celebramos cada veinticinco años pretende facilitar a los cristianos un tiempo privilegiado de encuentro más intenso con el Señor en el que recibir con mayor plenitud los dones de la gracia y la misericordia, de modo que cada bautizado, abriéndose a la reconciliación que Dios no se cansa de ofrecer, pueda tejer de nuevo el tapiz de la armonía con Dios mismo, con las demás personas y con la creación”.
“Yo, por mí misma”. Eso es lo que significa “Ana bi nafsi” en lengua amazigh. A la vez, esta expresión da nombre a uno de los espacios de colaboración, cooperación y ayuda a las mujeres de Alhoceima.
Final de curso del proyecto Ana bi nafsi
Este proyecto, con sede en la Parroquia de San José de la ciudad, es posible por la colaboración entre la comunidad trinitaria, la Fundación Prolibertas y el apoyo financiero de Caritas Málaga. En Ana bi nafsi se proponen actividades de costura y telar tradicional a un grupo de veinte mujeres rifeñas. Es un “espacio de mujer” donde compartir vida, conocer historias y contemplar nuevos horizontes, siendo protagonistas en primera persona.
Exposición en Espace Miramar
El pasado 25 de julio tuvo lugar la fiesta final de este programa, que con el tiempo se va consolidando. Este año los productos realizados han sido puestos a la venta en una exposición en el “Espace Miramar”, una de las cafeterías y lugar de encuentro más emblemático de la ciudad. Esto ha propiciado el conocimiento del proyecto, de la actividad de la Iglesia a favor de la población local y de la realidad de la artesanía amazigh de la zona.
Los beneficios de la venta de productos en ese día, junto a las ganancias por un pedido importante de las monjas trinitarias de Suesa (Cantabria), han sido repartidos de manera equitativa entre las beneficiarias, por lo que han podido constatar cómo su esfuerzo en aprender y mejorar puede ayudarlas también a nivel económico.
Exposición en Espace Miramar de Alhucemas
Para el nuevo curso, les deseamos nuevos progresos a todas las personas implicadas en Ana bi nafsi.
Nuestros representantes, con sus certificados de peregrinos
A la vuelta de una semana jubilar en Roma hay tiempo para reponer fuerzas, hacer balance y dejar sedimentar la experiencia vivida. Pero a la vez, nuestros jóvenes peregrinos han querido compartirla enseguida con toda la diócesis. He aquí sus testimonios:
Paul:
Viva la llama, mi única esperanza: Deja que mi canción te alcance. De tu corazón brota la vida divina, En el camino confío en ti.
Paul Vagne
«Este verso del himno jubilar me recuerda la profundidad de la peregrinación de los jóvenes que hemos vivido en Roma: esperanza en la lluvia, en el sol, en el hambre, en el cansancio… En las calles de Roma, continuamos caminando con confianza en Jesucristo, nuestra única esperanza.
Después de la misa de apertura y los días de diálogo con la ciudad, vivimos un día de intensa penitencia, como una vuelta a lo básico. Luego, en Tor Vergata, en los últimos dos días, experimentamos una cumbre espiritual: la vigilia de oración del sábado y la misa de clausura del domingo, ambas presididas por el Santo Padre León XIV.
Con más de un millón de jóvenes reunidos, un fuerte momento de diálogo con el Papa dejó su huella en nuestras mentes: tres jóvenes le hicieron preguntas por turno sobre la amistad, el coraje de elegir y el recordatorio de la bondad. La velada terminó con una gran meditación con la adoración del Santísimo Sacramento.
En su homilía del domingo, el Santo Padre nos invitó poderosamente a la esperanza. Apoyándose en San Agustín, nos desafió: «¿Cuál es, entonces, el objeto de nuestra esperanza? […] ¿Es la tierra? No. ¿Es algo que viene de la tierra, como el oro, la plata, el árbol, la cosecha, el agua? […] Y concluyó, también con san Agustín: “Buscad a Aquel que los hizo: es Él, vuestra esperanza”.
Este jubileo en Roma me ha dejado mensajes profundamente humanos, intensas experiencias espirituales y nuevas energías. Vuelvo renovado. Vuelvo con una nueva sed de Ser y de dar testimonio. Que Cristo, nuestra esperanza y nuestro Redentor nos ayude a seguir brillando como la luz del mundo y la sal de la tierra, tal y como el Papa nos exhortó en la misa de apertura, por un mundo más justo y pacífico.
Que la esperanza siga siendo nuestro compartir diario».
Johanna: «Lo que más me conmovió en Tor Vergata durante la vigilia fue esta palabra que el Papa repitió en varios idiomas: «Quédate con nosotros, Jesús». Durante la vigilia, invitó a cada joven a mantener la amistad porque «queremos la paz en el mundo”, dijo en su discurso en la Plaza de San Pedro después de la misa del martes, y «la amistad es el camino hacia la paz», dijo el sábado por la noche. Sobre todo, dejó claro que el primer amigo y quien siempre nos será fiel, es Jesús.
Pude comprender que cuando todo parece difícil en nuestras vidas, necesitamos una guía y, para tomar decisiones, recurrimos a un amigo; ese amigo a quien debemos recurrir es Jesús, porque siempre quiere nuestro bien. Dios es quien siempre quiere el bien para nosotros y siempre nos guía hacia Él, así que elijámoslo continuamente y tomemos nuestras decisiones de vida en Él, porque Él mismo es nuestra vida. Con Él, nuestro miedo dará paso a la esperanza que nunca nos defrauda.
Nos invitó a ser amigos de Cristo y a basar toda amistad en esta amistad con Jesús.
También nos invitó a reflexionar sobre nuestro estilo de vida, a reflejar a Cristo a partir de sus palabras: ayudar a los pobres, buscar un mundo mejor lleno de paz, alegría, esperanza y justicia, dar testimonio del bien que deseamos ver en el mundo.
¡Cada día de esta peregrinación con los otros cinco peregrinos ha sido una aventura! Algo inolvidable, sin duda, pero cada día no fue fácil… Regresábamos a casa cansados, después de caminar todo el día, nos perdimos algún día, hubo desacuerdos… Pero lo que más me conmovió fue que, en cada prueba, siempre decíamos: «La esperanza no defrauda», y seguíamos adelante.
Pero al final de esta peregrinación, me he dado cuenta de que la vida misma es como esta peregrinación: quienes esperan, especialmente en Cristo, siempre salen victoriosos. Ciertamente, fue agotador, pero el cansancio no fue en vano. Porque la vida no tendría sentido si no hubiera pruebas y dificultades. Pero lo más importante es tener esperanza y saber que, si caemos en este camino, Cristo nos levantará. Él nos guiará hacia el bien, como siempre lo ha hecho y como siempre lo hará.
Por eso, invito a todos los jóvenes a tener esperanza en que, aunque pasemos por muchas pruebas, lo tomemos todo como una bendición, porque “todo es gracia”, “la esperanza nunca defrauda”».
De izquierda a derecha, Luisa, Wali y Johanna
Luisa: Ha sido algo impresionante esta peregrinación en Roma con tantos jóvenes: las visitas a las diferentes basílicas, estar en el interior de ellas contemplando lo que son y todo lo que contiene cada una, poder rezar ahí, ver también la tumba del Papa Francisco… Todo se siente milagroso.
Una frase del Papa que me ha marcado desde el inicio ha sido esa, al final de la misa de bienvenida: “Ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo”
Puedo decir que cada noche, al ir a dormir, a cubierto o al raso, como en Tor Vergada, a parte de mucho cansancio he sentido gracia y bendición.
Wali sostiene la bandera de Marruecos
Wali: Es mi segunda vez en Roma, y cada vez que vengo aquí, siento una cercanía más profunda con Dios, como si estuviera viviendo un anticipo de la vida eterna. Cruzar la Puerta Santa es para mí una experiencia espiritual que me transporta a otra dimensión: una dimensión de gracia, de silencio interior y de renovación del alma.
Después de estos días de peregrinación jubilar, yo creo que el Papa nos invita a no tener miedo de soñar en grande, a comprometernos con una vida que dé fruto, a transformar el mundo desde dentro, empezando por nosotros mismos. Nos invita a dejarnos mirar por Cristo para poder mirar al mundo con su misma ternura, y así ser luz allí donde haya oscuridad.
P. François y Fr. Thaddée, concelebrando la eucaristía en Tor Vergata
También para los acompañantes, el franciscano Fr. Thaddée y el javeriano P. François, ha resultado una experiencia única, con esos mismos ingredientes de gracia, cansancio y esperanza de los que hablan nuestros jóvenes. En palabras de François, era grande el sentido de “responsabilidad de acompañar a un grupo de jóvenes en nombre de la archidiócesis, signo también de la confianza que nos tiene el arzobispo. Pero también, responsabilidad de rezar por la archidiócesis y por tantos amigos y familiares. Representar la archidiócesis y venir con la bandera de Marruecos, ha sido una gran alegría. Le pido a Dios la gracia de confiar en Él, de aumentar mi fe. Cristo me amó y amó nuestra archidiócesis hasta el extremo. Siento que Dios confía mucho en los cristianos de Tánger.
Demos gracias a Dios por los frutos de este año jubilar en los jóvenes y en todos los fieles de nuestra diócesis y de toda la Iglesia universal.
La experiencia que están viviendo los jóvenes de la Archidiócesis de Tánger presentes en el Jubileo de los jóvenes en Roma no se logra expresar en palabras… aunque aquí lo vayamos a intentar.
¡Es impresionante! Ver a tantas personas y jóvenes juntos, unidos por la causa de la fe y tan llenos de vida me llena de esperanza, es como ver el mundo de otra manera realmente especial. (Luisa)
Lo que más me impactó fueron los rostros de estos miles de jóvenes que vinieron de todas partes. Sus cantos, sus oraciones y su fervor al marchar hacia las puertas santas me conmovieron más que cualquier discurso. Vi en ellos una fe sencilla y alegre, arraigada en la esperanza. (Paul)
Es hermoso ver tantos corazones decididos a caminar juntos en la fe. Cada encuentro, cada mirada, cada canto compartido en estos días está dejando una huella en mi alma. (Wali)
Ver a todos estos jóvenes tomados de la mano, charlando, bailando, cantando juntos y unidos en oración por el mundo entero es una señal de que todos quieren caminar hacia esta luz que es Jesús, tomados de la mano y compartiendo alegría y esperanza. (Johanna)
La misa de bienvenida presidida por Mons. Rino Fisichella en la plaza de San Pedro, el martes 29 de julio, fue una explosión de alegría, fe y esperanza, especialmente cuando, al final y por sorpresa, apareció en el papamóvil Leon XIV y se hizo cercano a todos ellos saludándoles calurosamente: “Buonasera! Buenas tardes! Good evening! Jesús os dice: ‘vosotros sois la sal de la tierra, vosotros sois la luz del mundo’. El mundo necesita mensajes de esperanza. Vosotros sois este mensaje y tenéis que seguir dando esperanza a todos”. Y, cómo no, un llamamiento por la paz: “Caminemos juntos con nuestra fe en Jesucristo. Nuestro grito tiene que ser también por la paz en el mundo”. Y después, a la plaza rebosante, el Papa les pidió que repitieran: “Queremos la paz en el mundo” y como un eco amplificado, todos responden: “Queremos la paz en el mundo”.
Nuestros jóvenes pudieron estar presentes bastante cerca del altar, y escuchar en directo estas palabras de papa León XIV.
En el interior de la Basílica de San Pablo Extramuros
También han atravesado la puerta santa y han asistido a la eucaristía en la Basílica de San Pablo Extramuros, junto a los peregrinos de Portugal. En las diversas misas, están concelebrando también los sacerdotes que acompañan a nuestros jóvenes, P. François, sx, y Fr. Thaddée, ofm. François nos confía:
Concelebrar en la Basílica San Pablo Extramuros con un enorme número de jóvenes, dar la comunión a varios jóvenes en el pasillo principal me parecía un sueño. Además, como javeriano, la Basílica San Pablo es muy importante, es ahí donde nuestro fundador hizo su profesión religiosa, fue ordenado obispo allí, es allí donde la congregación celebró la acción de gracias por la beatificación y luego la canonización del fundador, Guido María Conforti.
Y por supuesto, hay tiempo para contemplar la belleza y la historia de la ciudad de Roma y del Vaticano, con visita a la cúpula de San Pedro incluida.
Pero esto no acaba aquí… Aún queda la jornada penitencial y la vigilia y eucaristía con el Santo Padre en Tor Vergata… Seguimos peregrinando con esperanza, acompañando a los jóvenes de nuestra diócesis.
En calidad de arzobispo titular de la Archidiócesis de Tánger, Fr. Emilio Rocha Grande, OFM, ha sido invitado a la recepción que ha tenido lugar hoy, 30 de julio, en la plaza de la Prefectura de M’diq-Fnideq. Mons. Emilio Rocha ha tenido el honor de ser una de las 50 personas aproximadamente que han saludado personalmente al rey Mohamed VI, representando a los cristianos católicos presentes en el norte de Marruecos.
Fr. Emilio Rocha ha expresado a Mohamed VI su felicitación con motivo del 26 aniversario de su entronización, transmitiéndole también que los cristianos en Marruecos rezamos por su salud y por la prosperidad del Reino alauí.
El 30 de julio se celebra en Marruecos la Fiesta del Trono, que recuerda el día en que el actual monarca del país, Mohamed VI, sucedió a su padre Hassan II en el trono, en 1999. A lo largo de los años, el rey alauí lo ha celebrado en diversas ciudades del país. En los últimos años se ha celebrado en el norte de Marruecos y también este año ha sido en la ciudad de M’Diq, y desde que es arzobispo titular de Tánger, Mons. Fr. Emilio Rocha ha participado cada año en la recepción oficial.
Representantes de la Archidiócesis de Tánger en el Jubileo de los jóvenes
Hoy vuela hasta Roma un grupo que representa la Iglesia que peregrina en el norte de Marruecos para participar en este evento jubilar de la juventud. Son Wali, de Guinea Bissau; Paul, de Costa de Marfil; Paula Luisana, de Guinea Ecuatorial; Johanna, de Madagascar. Van acompañados por dos religiosos del ámbito de la pastoral juvenil: el franciscano Fr. Thaddée y el javeriano P. François.
Este grupo de la Archidiócesis de Tánger tendrá la ocasión de compartir los diversos actos previstos: eucaristías, encuentro con la ciudad, jornada penitencial, música, testimonios, vigilia de oración y misa conclusiva con el papa León XIII en Tor Vergata.
Programa
Desde esta página web y nuestras redes sociales, podremos acompañarlos en esta experiencia de fe y esperanza que sin duda, será inolvidable.
Después de casi 17 años de presencia de esta congregación religiosa en la Archidiócesis de Tánger, ayer domingo 27 de julio, en el marco de la misa dominical de las 11h, en la Catedral de Tánger, la comunidad cristiana tuvo ocasión de dar las gracias a las “vedrunas”. Yolanda e Inma, entre las últimas representantes en la diócesis, también pudieron expresar su agradecimiento por la experiencia compartida en estas tierras.
“Hoy nos presentamos ante vosotros con el corazón lleno de gratitud, memoria y ternura. Después de casi diecisiete años de presencia en esta tierra marroquí, que nos ha acogido, purificado y fecundado, llega el momento de decir gracias… y decir adiós. No es una despedida sin retorno, sino un paso más en el camino que el Espíritu sigue trazando. Nos vamos con el alma habitada por tantos rostros, tantos silencios, tantas palabras que han marcado nuestra historia.”
Así comenzaban sus palabras, leídas en español y francés, durante la acción de gracias de la eucaristía.
Oficialmente, las Carmelitas de la Caridad Vedruna llegaron a Tánger formando parte de una comunidad intercongregacional: una ursulina, una compasionista y una vedruna. La inauguración fue el 6 de enero de 2009 y por este motivo a esta comunidad le llamaron Epifanía. Hasta el 2012 fueron una comunidad intercongregacional y del 2013 hasta ahora han continuado su presencia como comunidad Vedruna.
Su misión en todos estos años ha sido el trabajo por los derechos humanos de los inmigrantes. Lo han hecho en colaboración con diversas asociaciones marroquíes y españolas de este campo. En 2010, el entonces arzobispo de Tánger, Santiago Agrelo, les pidió colaborar en la elaboración de un Plan Diocesano de migraciones y en septiembre de 2011 se creó la Delegación de Migraciones (DDM), nombrando delegada a Inma Gala, ccv. Desde entonces, toda la comunidad religiosa ha estado siempre implicada en la DDM, al inicio sobre todo en la gestión y en los últimos años como voluntarias.
En la comunidad cristiana de Tánger también han colaborado en la catequesis, en el coro, en el equipo de liturgia, acompañando a los ancianos del Hospital Español o con la obra de las Misioneras de la Caridad.
A lo largo de estos años, han vivido esta experiencia en Tánger las religiosas Caty Bueno, Maria Rosa Maymí, Begoña Castillo, Yolanda Moreno, Nuria Juventany, Trinitat Via e Inma Gala. Todas ellas han tratado de ser una comunidad de puertas abiertas y ofrecer su espacio para personas que quisieran compartir vida y misión con ellas, y así es como han pasado personas laicas y religiosas/os de otras congregaciones por su casa, que han compartido como mínimo un año con ellas. Experiencias similares han vivido jóvenes y adultos voluntarios, que han dedicado a la misión en Tánger entre uno y tres meses del verano.
La eucaristía dominical resultó un momento de agradecimiento recíproco. Durante la homilía, Fr. Emilio Rocha, OFM, arzobispo de Tánger, agradeció a Yolanda e Inma, como representantes de las carmelitas de la caridad Vedruna presentes a lo largo de los años, su servicio a la Iglesia local en medio del pueblo marroquí en este tiempo. Y ellas, al concluir su intervención, se expresaban con estas palabras:
“Hoy, al partir, no nos vamos con las manos vacías. Nos llevamos nombres, historias, silencios compartidos, lágrimas contenidas y sonrisas que abren caminos. (…) Gracias por habernos permitido ser parte de esta tierra sagrada. Seguimos caminando, y unidas en lo esencial: en la fe que nos hermana, en la esperanza que nos impulsa y en el deseo común de un mundo más justo y fraterno. GRACIAS.”
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