Subasta de pintura

Subasta de cuadros día 1 de abril a las 20:00 horas, en TÁNGER, Iglesia Católica (Iberia) Sidi Bouabid 55

El dinero que se recaude con la subasta de los cuadros, irá destinado a los proyectos sociales que la delegación de migraciones de la iglesia católica tiene en marcha para temas de inmigración.

Páginas desdeCatálogo de subasta

[button link="https://www.diocesistanger.org/wp-content/uploads/2016/04/Cat%C3%A1logo-de-subasta2.pdf" type="big" newwindow="yes"] Descargar el catálogo[/button]

Exposición de Pintura

Día Internacional Contra
El Racismo y la Xenofobia

EXPOSICIÓN DE PINTURA

El Centro Cultural Padre Lerchundi de Martil TE INVITA a la inauguración de la exposición de pintura solidaria con las Migraciones, el próximo sábado 27 de febrero, a las 17’30 en la Casa de la Cultura de Tetuán, organizada por el área de sensibilización de la Delegación diocesana de Migraciones. En la misma participan prestigiosos pintores marroquíes y españoles, quienes a través el arte muestran lo más hondo del ser humano, nos ayudan a mirar más allá de lo que ven los ojos, más allá de lo que dicen los medios, más allá de las posibles justificaciones. Apelando a la conciencia de todos para que se busque una respuesta de justicia y de dignidad a las situaciones que viven tantas personas. Adjuntamos cartel y trípticos informativos, con la lista de todos los pintores participantes. Te esperamos

EXPOSICIÓN DE PINTORES SOLIDARIOS
Día Internacional contra el Racismo y la Xenofobia

Sábado 27 de febrero, 17’30. Casa de la Cultura de Tetuán
Exposición abierta hasta el 5 de marzo

En Tánger, claustro de la Catedral, del 26 al 31 de marzo.
Subasta a beneficio de la ayuda a los inmigrantes: 1 de abril, 20’00

Exp. pintura español1_Página_1

Exp. pintura español1_Página_2

Exp. pintura frances_Página_1

Exp. pintura frances_Página_2

Jornada de Oración por los Migrantes

El 17 de enero se celebró la Jornada Mundial del emigrante y del refugiado con el lema, “Emigrantes y refugiados nos interpelan. La respuesta del Evangelio de la Misericordia“. Con este motivo se reunieron en la catedral de Tánger los creyentes de todas las iglesias y religiones junto con los emigrantes para orar, compartir y saber mirar con amor al otro que nos necesita…

[widgetkit id=2841]

SOLIDARIDAD CON LOS MIGRANTES Y REFUGIADOS

CIRCULO DE SILENCIO, PROPUESTA DE LA MESA de CORDINACIÓN DOS ORILLAS en SOLIDARIDAD CON LOS MIGRANTES Y REFUGIADOS

Queridos amigos:

refugOs comunicamos desde el Área de Sensibilización, la próxima actividad de el CIRCULO DE SILENCIO del próximo miércoles 14 de octubre, desde las 19,30h hasta las 20.00h, en el interior de la Catedral (Tánger) en SOLIDARIDAD CON TODOS LOS MIGRANTES Y REFUGIADOS. 

El Círculo de Silencio es una acción no violenta que se realiza en un espacio público, habitualmente un día fijo al mes, en solidaridad con situaciones humanas de violencia, marginación, explotación, exclusión… que apela a la conciencia de todos para que se busque una respuesta de justicia y de dignidad a las situaciones que viven tantas personas.

Los Círculos de Silencio comenzaron en Toulouse a finales de 2007 en el seno de una comunidad franciscana. Hoy reúnen en Francia a varios miles de personas de distinta procedencia, en más de 180 ciudades, una vez al mes. Esta iniciativa se ha extendido por otras ciudades europeas como Ginebra, Varsovia, Trento, Bruselas, Liverpool y otras. También en España se reúnen círculos silencio en ciudades como Madrid, Burgos, Granada, Jaén, Salamanca, Zaragoza, Sevilla, Valladolid y otras.

De esta iniciativa participan muy diversas personas, creyentes de distintas religiones o no creyentes, y todas pueden sentirse cómodas.

En nuestra coordinación de la Pastoral de Migraciones entre las Dos Orillas se propuso realizar esta acción de solidaridad en la tarde de los segundos miércoles de cada mes, en ambas orillas. Se pondrá en marcha en la diócesis de Tánger el miércoles 14 de octubre, desde las 19.00h hasta las 20.30h, en el interior de la Catedral de Tánger. Otras ciudades como Ceuta, Tarifa, Tetuán y Nador, Martil, Larache, Asila y Alhucemas están concretando su puesta en marcha.

Sabéis que estos gestos tienen su efecto a largo plazo, si hay constancia y difusión. Los primeros en recibir este efecto sensibilizador somos nosotros, los que nos solidarizamos con este viaje amargo de los inmigrantes. Día a día, como rocío en la tierra, nos dejamos empapar por esta Palabra: “fui forastero y me acogisteis, emigrante y me integrasteis”.

Desde Tánger, cordialmente, la Delegación de Migraciones, Área de Sensibilización.

¿Puedo ser solicitante de asilo y refugio?

Dejamos un vídeo para informar como se puede ser solicitante de asilo.

Está creado entre la Delegación de Migraciones de Cádiz y Ceuta y la Delegación de Migraciones de Tánger.

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA JORNADA MUNDIAL DEL EMIGRANTE Y DEL REFUGIADO

POPE_2013_CentroAstalli_0013«Emigrantes y refugiados nos interpelan. La respuesta del Evangelio de la misericordia»

Queridos hermanos y hermanas,
En la bula de convocación al Jubileo Extraordinario de la Misericordia recordé que «hay momentos en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre» (Misericordiae vultus, 3). En efecto, el amor de Dios tiende alcanzar a todos y a cada uno, transformando a aquellos que acojan el abrazo del Padre entre otros brazos que se abren y se estrechan para que quien sea sepa que es amado como hijo y se sienta «en casa» en la única familia humana. De este modo, la premura paterna de Dios es solícita para con todos, como lo hace el pastor con su rebaño, y es particularmente sensible a las necesidades de la oveja herida, cansada o enferma. Jesucristo nos habló así del Padre, para decirnos que él se inclina sobre el hombre llagado por la miseria física o moral y, cuanto más se agravan sus condiciones, tanto más se manifiesta la eficacia de la misericordia divina.

En nuestra época, los flujos migratorios están en continuo aumento en todas las áreas del planeta: refugiados y personas que escapan de su propia patria interpelan a cada uno y a las colectividades, desafiando el modo tradicional de vivir y, a veces, trastornando el horizonte cultural y social con el cual se confrontan. Cada vez con mayor frecuencia, las víctimas de la violencia y de la pobreza, abandonando sus tierras de origen, sufren el ultraje de los traficantes de personas humanas en el viaje hacia el sueño de un futuro mejor. Si después sobreviven a los abusos y a las adversidades, deben hacer cuentas con realidades donde se anidan sospechas y temores. Además, no es raro que se encuentren con falta de normas claras y que se puedan poner en práctica, que regulen la acogida y prevean vías de integración a corto y largo plazo, con atención a los derechos y a los deberes de todos. Más que en tiempos pasados,
hoy el Evangelio de la misericordia interpela las conciencias, impide que se habitúen al sufrimiento del otro e indica caminos de respuesta que se fundan en las virtudes teologales de la fe, de la esperanza y de la caridad, desplegándose  en las obras de misericordia espirituales y corporales.

Sobre la base de esta constatación, he querido que la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado de 2016 sea dedicada al tema: «Emigrantes y refugiados nos interpelan. La respuesta del Evangelio de la misericordia». Los flujos migratorios son una realidad estructural y la primera cuestión que se impone es la superación de la fase de emergencia para dar espacio a programas que consideren las causas de las migraciones, de los cambios que se producen y de las consecuencias que imprimen rostros nuevos a las sociedades y a los pueblos. Todos los días, sin embargo, las historias dramáticas de millones de hombres y mujeres interpelan a la Comunidad internacional, ante la aparición de inaceptables crisis humanitarias en muchas zonas del mundo. La indiferencia y el silencio abren el camino a la complicidad cuanto vemos como espectadores a los muertos por sofocamiento, penurias, violencias y naufragios. Sea de grandes o
pequeñas dimensiones, siempre son tragedias cuando se pierde aunque sea sólo una vida.

Los emigrantes son nuestros hermanos y hermanas que buscan una vida mejor lejos de la pobreza, del hambre, de la explotación y de la injusta distribución de los recursos del planeta, que deberían ser divididos ecuamente entre todos. ¿No es tal vez el deseo de cada uno de ellos el de mejorar las propias condiciones de vida y el de obtener un honesto y legítimo bienestar para compartir con las personas que aman?

En este momento de la historia de la humanidad, fuertemente marcado por las migraciones, la identidad no es una cuestión de importancia secundaria. Quien emigra, de hecho, es obligado a modificar algunos aspectos que definen a la propia persona e, incluso en contra de su voluntad, obliga al cambio también a
quien lo acoge. ¿Cómo vivir estos cambios de manera que no se conviertan en obstáculos para el auténtico desarrollo, sino que sean oportunidades para un auténtico crecimiento humano, social y espiritual, respetando y promoviendo los valores que hacen al hombre cada vez más hombre en la justa relación con Dios, con los otros y con la creación?

En efecto, la presencia de los emigrantes y de los refugiados interpela seriamente a las diversas sociedades que los acogen. Estas deben afrontar los nuevos hechos, que pueden verse como imprevistos si no son adecuadamente motivados, administrados y regulados. ¿Cómo hacer de modo que la integración sea una experiencia enriquecedora para ambos, que abra caminos positivos a las comunidades y prevenga el riesgo de la discriminación, del racismo, del nacionalismo extremo o de la xenofobia?

La revelación bíblica anima a la acogida del extranjero, motivándola con la certeza de que haciendo eso se abren las puertas a Dios, y en el rostro del otro se manifiestan los rasgos de Jesucristo. Muchas instituciones, asociaciones, movimientos, grupos comprometidos, organismos diocesanos, nacionales e internacionales viven el asombro y la alegría de la fiesta del encuentro, del intercambio y de la solidaridad. Ellos han reconocido la voz de Jesucristo: «Mira, que estoy a la puerta y llamo» (Ap 3,20). Y, sin embargo, no cesan de multiplicarse los debates sobre las condiciones y los límites que se han de poner a la acogida, no sólo en las políticas de los Estados, sino también en algunas comunidades parroquiales que ven amenazada la tranquilidad tradicional.

Ante estas cuestiones, ¿cómo puede actuar la Iglesia si no inspirándose en el ejemplo y en las palabras de Jesucristo? La respuesta del Evangelio es la misericordia.

En primer lugar, ésta es don de Dios Padre revelado en el Hijo: la misericordia recibida de Dios, en efecto, suscita sentimientos de alegre gratitud por la esperanza que nos ha abierto al misterio de la redención en la sangre de Cristo. Alimenta y robustece, además, la solidaridad hacia el prójimo como exigencia de respuesta al amor gratuito de Dios, «que fue derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo» (Rm 5,5). Así mismo, cada uno de nosotros es responsable de su prójimo: somos custodios de nuestros hermanos y hermanas, donde quiera que vivan. El cuidar las buenas relaciones personales y la capacidad de superar prejuicios y miedos son ingredientes esenciales para cultivar la cultura del encuentro, donde se está dispuesto no sólo a dar, sino también a recibir de los otros. La hospitalidad, de hecho, vive del dar y del recibir.

En esta perspectiva, es importante mirar a los emigrantes no solamente en función de su condición de regularidad o de irregularidad, sino sobre todo como personas que, tuteladas en su dignidad, pueden contribuir al bienestar y al progreso de todos, de modo particular cuando asumen responsablemente los
deberes en relación con quien los acoge, respetando con reconocimiento el patrimonio material y espiritual del país que los hospeda, obedeciendo sus leyes y contribuyendo a sus costes. A pesar de todo, no se pueden reducir las migraciones a su dimensión política y normativa, a las implicaciones económicas y a la mera presencia de culturas diferentes en el mismo territorio. Estos aspectos son complementarios a la defensa y a la promoción de la persona humana, a la cultura del encuentro entre pueblos y de la unidad, donde el Evangelio de la misericordia inspira y anima itinerarios que renuevan y
transforman a toda la humanidad.

La Iglesia apoya a todos los que se esfuerzan por defender los derechos de todos a vivir con dignidad, sobre todo ejerciendo el derecho a no tener que emigrar para contribuir al desarrollo del país de origen. Este proceso debería incluir, en su primer nivel, la necesidad de ayudar a los países del cual salen los emigrantes y los prófugos. Así se confirma que la solidaridad, la cooperación, la interdependencia internacional y la ecua distribución de los bienes de la tierra son elementos fundamentales para actuar en profundidad y de manera incisiva sobre todo en las áreas de donde parten los flujos migratorios, de tal manera que cesen las necesidades que inducen a las personas, de forma individual o colectiva, a abandonar el propio ambiente natural y cultural. En todo caso, es necesario evitar, posiblemente ya en su origen, la huida de los prófugos y los éxodos provocados por la pobreza, por la violencia y por la persecución.

Sobre esto es indispensable que la opinión pública sea informada de forma correcta, incluso para prevenir miedos injustificados y especulaciones a costa de los migrantes.

Nadie puede fingir de no sentirse interpelado por las nuevas formas de esclavitud gestionada por organizaciones criminales que venden y compran a hombres, mujeres y niños como trabajadores en la construcción, en la agricultura, en la pesca y en otros ámbitos del mercado. Cuántos menores son aún hoy obligados a alistarse en las milicias que los transforman en niños soldados. Cuántas personas son víctimas del tráfico de órganos, de la mendicidad forzada y de la explotación sexual. Los prófugos de nuestro tiempo escapan de estos crímenes aberrantes, que interpelan a la Iglesia y a la comunidad humana, de manera que ellos puedan ver en las manos abiertas de quien los acoge el rostro del Señor «Padre misericordioso y Dios te toda consolación» (2 Co 1,3).

Queridos hermanos y hermanas emigrantes y refugiados. En la raíz del Evangelio de la misericordia el encuentro y la acogida del otro se entrecruzan con el encuentro y la acogida de Dios: Acoger al otro es acoger a Dios en persona. No se dejen robar la esperanza y la alegría de vivir que brotan de la experiencia de la misericordia de Dios, que se manifiesta en las personas que encuentran a lo largo de su camino. Los encomiendo a la Virgen María, Madre de los emigrantes y de los refugiados, y a san José, que vivieron la amargura de la emigración a Egipto. Encomiendo también a su intercesión a quienes dedican energía, tiempo y recursos al cuidado, tanto pastoral como social, de las migraciones. Sobre
todo, les imparto de corazón la Bendición Apostólica.

Vaticano, 12 de septiembre de 2015, memoria del Santo Nombre de María
Francisco

APERTURA DE UNA PEQUEÑA TIENDA


3900042834618AC6FDías pasados inauguramos la tienda de productos artesanales. Como muchos de vosotros sabéis. Es un microproyectos empresarial empujado y alentado por la Delegación Diocesana de Migraciones y la Comunidad Vedruna de Tánger.

El objetivo es la inserción socio-laborar de tres personas; Modou (Senegales) , Omar y Moncef (Marroquí).

Hoy queremos dar las gracias a todas las personas que han hecho posible que esta pequeña empresa esté constituida abierta al público. Han sido muchos los esfuerzos para lograr su constitución legal y regularizar la situación administrativa de modou ¡PERO HOY ES REALIDAD!. Es realidad al esfuerzo que han puesto Omar, Modou y Moncef por sacar de cada uno de ellos su creatividad y esfuerzo.

Un nuevo camino intercultural desde el arte de la madera y la pintura.

Os animamos a que realicéis vuestros pedidos para que podamos mantenerla.

39000440778104CF9

-186552455125FD9FB2 120733286433CFE5AD -90553668057F5403C 12751992994CCBB5F2 3900043495F147CB4

OFERTA EMPLEO AGENTE PROXIMIDAD

OFERTA EMPLEO AGENTE PROXIMIDAD. DELEGACIÓN DE MIGRACIONES DEL ARZOBISPADO DE TANGER,  ZONA DE NADOR

La Delegación de Migraciones de Tanger  es la respuesta especifica al fenómeno migratorio del Arzobispado de Tanger, como respuesta intgeral a la situación que viven los migantes en la zona Norte de Marruecos. La Delegación de Migraciones gestiona diversos proyectos de acción social, entre ellos el Proyecto de atención sanitaria a la población subsahariana en la Provincia de Nador.

Puesto Ofertado : Agente de Proximidad

Objetivo y perfil del puesto : acompañar a la población inmigrante subsahariana en su acceso al sistema sanitario marroquí, realizando las siguientes tareas :

  • acompañamiento a centros sanitarios
  • seguimiento de casos y control de citas médicas
  • seguimeinto de mujeres embarazadas y hospitalizadas en el servicio de Maternidad
  • asistir a la coordinadora médica en todas las tareas indicadas
  • traducción y mediación intercultural entre población inmigrante y profesionales sanitarios
  • control diario del registro de pacientes
  • sensibilizar a la población inmigrante en las temáticas decididas en equipo
  • participar en las tareas que desde el equipo de coordinación se le asignen (mapeo, formación, sensibilización, distribución, etc.)

Requisitos del pueto :

  • nacionalidad marroquí
  • preferiblemente sexo femenino
  • idiomas : árabe, inglés, francés
  • formación de grado medio o universitaria
  • experiencia deseable en trabajo social y/o inmigración
  • conocimiento del sistema administrativo y sistema sanitario marroquí

Condiciones  del puesto ofertado:

  • Contrato de duración determinada : de 1 de julio a 31 de agosto de 2015 (posibilidad de renovación)
  • Jornada completa (de Lunes a viernes en horario de 8’30 a 15’30)
  • Salario : Según tablas salariales de la Delegación de Migraciones

Contacto : migracionesnador@gmail.com

OFFRE D’EMPLOI D’UN AGENT DE PROXIMITÉ DANS LA DELÉGATION DE MIGRATIONS DE NADOR

La Délégation de Migrations de Tanger est la réponse spécifique au phénomène des migrations de L’Archevêché de Tanger : une réponse intégrale a la situation et conditions des immigrants au nord de Maroc. La Délégation de Migrations gère différents projets sociaux dont un est le Projet d’attention sanitaire a la population subsaharienne à la Province de Nador

OFFRE D’EMPLOI: Agent de Proximité

Objectif  et profile du poste: accompagner à la population subsaharienne pour l’accès  au système public de santé marocain, en réalisant les suivantes tâches:

  • accompagnement aux centres sanitaires
  • suivi de cas et control de rendez-vous sanitaires
  • suivi de femmes enceintes et de femmes hospitalisés à la maternité
  • appuyer a la coordinatrice médicale dans toutes les tâches  demandées
  • traduction et médiation interculturelle entre la population migrante et les professionnels de santé
  • control  journalier du registre de patientes
  • sensibiliser à la population immigrante sur les thématiques  approuvées par l’équipe
  • participer dans toutes les tâches proposées par l’équipe de coordination de la Délégation de Migrations : mapping, formation, sensibilisation, distributions, etc.)

Des conditions requises:

  • nationalité marocaine
  • sexe féminin
  • langues : arabe, français, anglais
  • formation de grade moyen et/ou universitaire
  • expérience désirable de travail social et/ou  immigration
  • connaissance du système administrative et du système sanitaire marocains

Des conditions  ouvrables :

  • Contrat à durée déterminée: du 1 de juillet  au 31 de août de 2015 (possibilité de rénovation)
  • Journée à plein temps (de Lundi ‘a vendredi, de 8’30 jusqu’à 15’30)
  • Salaire: selon le tableau salarial de la Délégation  de Migrations

Contact: Envoyer CV au migracionesnador@gmail.com

 

Concierto de música

Instituto Severo Ochoa, Plaza El Koweit, 1 (Iberia) – Sábado 23 de mayo de 2015 de 19:00 a 21:30 horas.

cartel_espa+¦ol-50

cartel_frances-100